León XIV redobló el mensaje: defendió a los humildes y apuntó contra la soberbia
Desde Argelia, el Papa habló con firmeza en medio de su cruce con Donald Trump y dejó una frase que dio vuelta el mundo. También recibió respaldo de Irán y volvió a pedir por la paz.
Durante su visita a Argelia, el papa León XIV volvió a dejar una definición fuerte: "Dios está del lado de los humildes y no de los soberbios". El mensaje llegó en un momento caliente, apenas después de su cruce con Donald Trump, quien lo había tratado de "débil" en materia de política exterior. La frase no pasó desapercibida y enseguida empezó a circular con fuerza en medios internacionales.
El Sumo Pontífice habló en su segundo día en el país africano, durante una parada en un centro de ancianos en Annaba, ciudad ligada a San Agustín, figura clave para la orden religiosa a la que pertenece. Allí, frente a religiosas y unos treinta adultos mayores, expresó en inglés: "Estoy contento porque Dios habita aquí, porque donde hay amor y servicio, allí está Dios". La visita incluyó además un recorrido por el área arqueológica de la antigua Hipona, en un clima de recogimiento y mensaje espiritual bien marcado.
Más tarde, el Papa agregó una reflexión dura sobre el mundo actual: "Pienso que el Señor, desde el cielo, viendo una casa como esta, donde se busca vivir juntos en fraternidad, puede pensar: ¡pues hay esperanza! Sí, porque el corazón de Dios está desgarrado por las guerras, la violencia, las injusticias y las mentiras". Y remató con otra definición sin vueltas: "el corazón de Dios está con los pequeños y los humildes". La jornada cerrará con una misa en la basílica de San Agustín, mientras sus palabras siguen generando repercusión.
El contexto no es menor. Tras las críticas de Trump, León XIV había aclarado que "no teme" a la administración estadounidense y que seguirá defendiendo "con firmeza" el mensaje del Evangelio. Incluso, el presidente de Irán, Massoud Pezeshkian, le expresó respaldo a pesar de las diferencias religiosas. En paralelo, Trump borró una publicación en la que se mostraba como una especie de salvador con rasgos de Cristo, una imagen que había encendido todavía más la polémica.
Desde el Vaticano, el Papa ya había calificado como "verdaderamente inaceptable" la amenaza de aniquilar la civilización iraní y llamó a la gente a contactar a "líderes políticos… para pedirles, para decirles que trabajen por la paz". En medio de un escenario internacional cargado de tensión, León XIV eligió hablar con un mensaje claro: humildad, fraternidad y paz, sin dar un paso atrás.