Toro, figura total: la décima estrella se gritó con el alma en San Juan
Alejandro Toro fue el gran protagonista de la consagración de UPCN San Juan Vóley y puso en palabras la carga emocional de un título que se celebró a lo grande en casa.
Con la medalla todavía colgando y la emoción a flor de piel, Alejandro Toro habló después de la consagración de UPCN San Juan Vóley y dejó claro que esta décima estrella no fue una más. El sanjuanino, elegido MVP de la final a sus 36 años, fue una de las piezas más determinantes en una noche que quedará grabada en la memoria del club. Su voz mezcló alivio, orgullo y una alegría que se notó en cada palabra.
El referente del equipo explicó que el golpe anterior obligó a meter cabeza y cambiar rápido el chip. "La verdad que el sábado entramos en algo que no debimos, que es pensar, y fue difícil abstraerse de eso. Hoy lo hablamos y nos metimos de lleno en el partido", contó, marcando el momento en que el plantel logró reacomodarse y volver a jugar con la intensidad que necesitaba la final. Desde ahí, UPCN encontró otra vez su mejor versión y no dejó pasar la chance.
Pero Toro no se quedó solo en lo deportivo. También remarcó el peso emocional de este campeonato, sobre todo por lo que pasó en 2020, cuando la pandemia frenó todo justo cuando el sueño parecía al alcance de la mano. "Este título es muy especial, porque en el 2020, cuando nos encaminábamos, la pandemia nos frenó y nos impidió conseguir el sueño", recordó, con esa mezcla de bronca vieja y satisfacción nueva que apareció al fin. Para él, la diferencia con la coronación sin público fue enorme y por eso esta vez el festejo tuvo otro sabor.
"Al año siguiente, sin gente, no tuvo mucha emoción. Por eso esto se celebra doble, necesitábamos festejar en casa con la gente como se dio hoy", expresó, visiblemente conmovido por el acompañamiento en el estadio. También agradeció el apoyo que recibió en los días más duros y la chance de devolver ese cariño dentro de la cancha. "Me llamaron y escribieron muchos amigos desde el sábado que perdimos. Por suerte, en casa le pudimos dar una alegría a nuestra gente, a nuestra familia", cerró. Así, Alejandro Toro terminó siendo mucho más que la figura de la final: fue el corazón de una consagración que UPCN y San Juan celebraron como se merece.