Psicólogos sanjuaninos, entre bajos honorarios y una fuga de profesionales que no afloja
El Colegio profesional encendió las alertas por ingresos que quedaron muy por debajo de la inflación. La falta de acuerdo con la Obra Social Provincia y la atención informal agravan un cuadro cada vez más delicado.
La situación de los psicólogos en San Juan viene generando preocupación fuerte dentro del sector de la salud mental. Con ingresos que no alcanzan para seguirle el paso al costo de vida, muchos profesionales se ven empujados a buscar otros laburos o, directamente, a dejar la actividad. Desde el Colegio de Psicólogos remarcan que la diferencia entre lo que cobran y lo que cuesta sostener la profesión ya es insostenible.
Hoy mantener un consultorio no es poca cosa: hay que bancar matrícula, alquiler, aportes y capacitación permanente. Sin embargo, los montos que se pagan en la práctica quedan muy lejos de cubrir esos gastos. Según cálculos del sector, el honorario mínimo ético debería rondar los 39 mil pesos por sesión, pero en muchos casos ni siquiera llega a la mitad. Una distancia así, claro, termina golpeando de lleno al trabajo cotidiano.
Uno de los puntos más sensibles es la falta de un convenio actualizado con la Obra Social Provincia, que sigue sin resolverse desde 2019. Esa demora pega directo en quienes atienden por ese sistema, porque los pagos son bajos y complican todavía más la rentabilidad del ejercicio profesional. En ese contexto, crece el pluriempleo y también la migración de especialistas hacia otras provincias o incluso otros países, donde las condiciones aparecen más favorables.
El panorama se completa con otro dato que preocupa: avanza el ejercicio ilegal de la profesión. Como muchas personas no pueden afrontar una consulta privada, aparecen ofertas de atención a precios bajos por parte de gente sin matrícula. Desde el sector advierten que eso no solo pone en riesgo a los pacientes, sino que además deteriora la calidad del servicio en un momento muy delicado para la salud mental en la provincia.