FOEVA destrabó la pulseada salarial y aseguró subas por tramos hasta agosto
Después de semanas de tironeos y con la conciliación obligatoria de por medio, el gremio vitivinícola y las cámaras cerraron una mejora diferenciada para bodegas y viñas. El entendimiento ordena el panorama salarial y le da aire al sector hasta agosto.
Después de dos meses de negociaciones ásperas y con un paro que estuvo a punto de estallar, la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA) terminó de cerrar un nuevo esquema salarial para los trabajadores del rubro. La discusión se dio en la Secretaría de Trabajo de la Nación, donde la conciliación obligatoria fue clave para encarrilar un diálogo que venía trabado. Del lado gremial no habían ocultado su malestar por las propuestas iniciales de las cámaras empresariales, que quedaron muy lejos de lo que pedían.
El acuerdo fija aumentos bimestrales en tres etapas: marzo-abril, mayo-junio y julio-agosto. Según detalló Daniel Romero, secretario de Prensa de FOEVA, para el sector bodegas se estableció una suba del 4,5% bimestral, mientras que para viñas el incremento será del 3,5% en los mismos períodos. Desde el gremio remarcaron que las actas definitivas y las escalas salariales quedaron oficializadas el 28 de marzo, tras completar los trámites ante la autoridad laboral.
La historia no arrancó tranquila ni mucho menos. A comienzos de marzo, el conflicto se puso espeso cuando FOEVA rechazó una oferta que consideró "insuficiente y miserable", con apenas 1% mensual para bodegas y 0,5% para viñas. Esa propuesta encendió la bronca y derivó en la convocatoria a un paro nacional para el 6 de marzo, aunque la medida quedó frenada por la conciliación obligatoria. Con la negociación reabierta bajo ese marco, finalmente hubo humo blanco y el sector logró algo que venía buscando: previsibilidad salarial hasta agosto.