La CGT sale a la calle y pone fecha para una fuerte protesta en Buenos Aires
La central obrera convocó a una movilización para el 30 de abril en Plaza de Mayo, con reclamos por salarios, inflación y endeudamiento familiar.
La CGT anunció este jueves que el próximo 30 de abril marchará a Plaza de Mayo, en la antesala del Día del Trabajador. La movida se da en medio de un clima bien cargado por la caída del poder adquisitivo y el malestar que sienten miles de laburantes en todo el país. Según explicó Jorge Sola, la protesta apuntará directo al deterioro del salario y al endeudamiento de las familias.
Tras la reunión del Consejo Directivo Nacional, Sola tomó la palabra ante los periodistas y describió un panorama complicado. Habló de una "fuerte pérdida del poder adquisitivo", tanto en el trabajo formal como en la informalidad y entre los monotributistas. También remarcó que el endeudamiento familiar creció, mientras que la pérdida de puestos de trabajo y el desempleo siguen dando que hablar.
La convocatoria será a las 15 y, además de la marcha, incluirá una celebración religiosa en homenaje al papa Francisco. El dirigente de Seguros estuvo acompañado por Cristian Jerónimo, del sindicato del Vidrio, y Octavio Argüello, de Camioneros. Sola sostuvo que la central quiere poner en primer plano la defensa del trabajo, de los gremios y de la solidaridad como bandera.
Más adelante, el sindicalista fue más allá y cuestionó el rumbo económico. Dijo que el Gobierno mantiene un "ajuste brutal" que golpea a trabajadores, jubilados, personas con discapacidad y al sistema educativo. También reclamó que cada gremio pueda discutir sus paritarias sin condicionamientos y advirtió que el techo salarial que impone el Ejecutivo queda por debajo de la inflación promedio, lo que termina pegando de lleno en el bolsillo.
En paralelo, los dirigentes cegetistas volvieron a poner la lupa sobre la reforma laboral y la cautelar que frena más de 80 artículos de la ley. Según plantearon, hay una posible violación del principio protectorio del derecho del trabajo, que reconoce que el trabajador es la parte más débil en una relación contractual. También señalaron que se estaría afectando el principio de progresividad, que impide retroceder en derechos sociales ya conquistados.