Investigan qué pasó con el hombre hallado muerto en un barranco del norte sanjuanino
La Justicia trabaja sobre la hipótesis de una caída en un terreno muy peligroso, pero todavía no hay certezas. La autopsia será la pieza clave para saber cómo murió Darío Aróstica.
La muerte de Darío Aróstica en una zona de barrancos profundos de Jáchal dejó un escenario cargado de dudas y dolor. En las últimas horas, la investigación empezó a ordenar las piezas de un caso que conmociona al norte sanjuanino. La principal sospecha, por ahora, apunta a una posible caída accidental en un terreno bravo y de acceso complicado.
Según contaron personas de su entorno, Aróstica había salido el lunes por la tarde rumbo a un sector serrano, en una tarea habitual ligada al manejo de animales. Iba hacia un puesto rural, pero nunca llegó. Esa ausencia, que al principio generó inquietud, terminó encendiendo todas las alarmas con el correr de las horas. "No era normal que no volviera, él conocía muy bien ese camino", comentó un allegado que participó de la búsqueda.
La denuncia formal se hizo recién el martes a la mañana, y desde ahí se puso en marcha un operativo grande coordinado por la UFI del Norte. En el rastrillaje trabajaron Policía, Bomberos, Gendarmería y también vecinos que se sumaron de manera voluntaria. Un dato surgido durante la pesquisa permitió apuntar hacia una zona más precisa, marcada por barrancos y caídas muy pronunciadas. Horas después, los equipos encontraron el cuerpo al fondo de uno de esos precipicios.
"El lugar es muy complicado, con caídas pronunciadas y de difícil acceso", explicó uno de los rescatistas que participó del operativo. Esa geografía extrema obligó a desplegar maniobras especiales para llegar hasta el sitio y luego sacar el cuerpo. Mientras tanto, la hipótesis que tomó más fuerza fue la de una caída accidental, aunque desde la causa insisten en no cerrar ninguna puerta antes de tiempo. "No se descarta ninguna posibilidad hasta tener los resultados de las pericias", señalaron fuentes judiciales.
El fiscal Sohar Aballay sigue de cerca cada avance y espera el resultado de la autopsia, que será decisivo para saber si las lesiones coinciden con una caída o si aparece otro elemento en la escena. En Jáchal, el impacto es fuerte: en una comunidad acostumbrada a la calma de la vida rural, el caso dejó tristeza, desconcierto y un montón de preguntas abiertas. Por ahora, todo queda atado a lo que diga el informe forense, clave para reconstruir las últimas horas de Aróstica en los cerros.