Desde Irán lanzan una advertencia que sacude al mundo: temen una guerra de alcance global
Un religioso argentino instalado en Irán describió un clima de máxima tensión tras las amenazas de Estados Unidos y sostuvo que una escalada podría desbordar Medio Oriente. También habló del respaldo interno al gobierno iraní y relativizó el peso de Argentina en esta pulseada internacional.
En medio de un panorama internacional cada vez más caliente, Sheikh Ahmad Saleh, religioso islámico argentino radicado hace 14 años en Irán, describió un escenario de fuerte preocupación desde la ciudad de Qom, a unos 100 kilómetros de Teherán. En diálogo con Siempre Juntos por Cadena 3 Rosario, aseguró que el clima es de incertidumbre, pero con señales claras de una escalada. También recordó las amenazas de Donald Trump, que habló de que "morirá toda una civilización", y remarcó que para muchos en el país ya no se trata solo de palabras.
"Trump ha amenazado muchas veces, pero ahora ya hubo ataques a ferrocarriles y a un puente. Ya empezó", advirtió Saleh, al contar que en los últimos días recorrió zonas golpeadas por bombardeos, incluso cerca de la capital y en puntos considerados estratégicos. Según su mirada, Estados Unidos buscaría evitar una guerra larga, mientras que del otro lado hay una decisión firme de resistir. "Ellos creían que la guerra larga les jugaba en contra, pero acá el pueblo apoya seguir, porque sienten que están cerca de una victoria", afirmó sin vueltas.
El religioso fue todavía más tajante al hablar de una eventual respuesta iraní ante un ataque de mayor magnitud. "Irán no se va a quedar callado. No es un país débil. Si ocurre algo así, esto puede escalar a nivel mundial", sostuvo. Incluso señaló que el propio gobierno iraní ya dejó trascender que ampliaría sus objetivos más allá de Medio Oriente, lo que podría arrastrar a otros países a un conflicto mucho más grande. En ese marco, explicó que también hay advertencias para naciones vecinas que respalden a Estados Unidos, con posibles ataques a infraestructuras clave como energía o agua.
Saleh también puso la lupa sobre el respaldo social dentro de Irán, al asegurar que la gente sale a la calle y que, con este nivel de presión, la movilización podría crecer todavía más. "Es parte de la cultura acá, no retroceder ante la presión", dijo. Además, cuestionó el uso del discurso religioso en medio de la guerra y apuntó contra las contradicciones de algunos mensajes políticos. "No puede alguien decir que va a destruir un país entero y después invocar a Dios. Hay una mezcla rara en esas palabras", señaló. Sobre Argentina, fue claro: minimizó su peso en esta crisis, negó que Irán esté mirando al país en este momento y también rechazó acusaciones por supuestos atentados en territorio argentino, a las que calificó como infundadas.