"Eso no se toca": fuerte definición sobre la protección de los glaciares en San Juan
El ministro de Producción aseguró que los glaciares seguirán protegidos y apuntó contra la desinformación. También remarcó que San Juan necesita minería, agro e infraestructura para sostener el desarrollo.
En una jornada cargada de discusión en Buenos Aires, el ministro de Producción de San Juan, Gustavo Fernández, participó de una reunión clave en el Congreso donde se analiza la reforma a la ley de glaciares. Allí, junto al ministro de Minería, Juan Pablo Perea, llevó la postura de la provincia con una idea bien clara: sostener la producción sin descuidar los recursos naturales. Fernández insistió en que el objetivo es defender los intereses sanjuaninos con equilibrio y sin poner a pelear al agro con la minería.
"No se trata de generar una competencia entre sectores, sino de complementarlos", remarcó en diálogo con Radio Mil20. En ese sentido, sostuvo que la actividad minera puede empujar el crecimiento de otras áreas, sobre todo a través de obras que terminan beneficiando a toda la economía local. Según explicó, caminos y tendidos eléctricos son ejemplos concretos de infraestructura que también le sirven al campo y a la agroindustria.
Durante el encuentro, los funcionarios participaron de una reunión de comisiones legislativas donde se debate una aclaratoria de la normativa vigente. Fernández y Perea estuvieron presentes de manera presencial, mientras que el gobernador siguió la instancia por teleconferencia. El ministro también puso el foco en la "desinformación" que, según dijo, rodea a la ley de glaciares y genera confusión en la discusión pública.
En ese punto fue tajante: los glaciares propiamente dichos, es decir las masas de hielo, "están protegidos y no forman parte de ninguna discusión". El eje del debate, aclaró, pasa por las zonas periglaciares, donde no todas las formaciones tienen un aporte importante al sistema hídrico. "En algunos casos habrá que protegerlas, y en otros, donde no haya impacto relevante, se podrán habilitar actividades como la minería, siempre con respaldo científico", señaló.
Además, el ministro subrayó que San Juan necesita una matriz productiva variada para no quedar atada a una sola actividad. "La agroindustria es fundamental, genera empleo y exportaciones, y debe convivir con la minería", afirmó. También advirtió sobre uno de los problemas más pesados de la provincia: el uso del agua. Reconoció que el sistema de distribución actual es ineficiente y que necesita mejoras urgentes después de años de poco mantenimiento.
"Hay una responsabilidad compartida entre el Estado y los productores. No se trata de grandes obras, sino de optimizar lo que ya tenemos y evitar pérdidas", explicó. En esa línea, anticipó que el Gobierno avanzará con estudios más profundos sobre los acuíferos para conocer con precisión su estado. Al cierre, Fernández volvió a dejar una frase fuerte: el desarrollo de San Juan debe apoyarse en todas las actividades que permite su geografía, porque la minería, lejos de ser un problema, "es parte de la solución".