Se termina Potenciar Trabajo y cambia el mapa de los planes desde mayo
Abril será el último mes con pago de Potenciar Trabajo y el ingreso de $78.000 ya no se liquidará bajo ese esquema. Desde ahora, la ayuda quedará concentrada en Acompañamiento Social y en un nuevo sistema más focalizado.
El esquema de asistencia que durante años tuvo como referencia a Potenciar Trabajo entra en su tramo final. El Gobierno resolvió que abril será el último mes en el que se pague este beneficio, dentro de una reconfiguración más amplia de las políticas sociales para los sectores más vulnerables. La acreditación prevista para el 9 de abril marcará el cierre definitivo de esta etapa. El monto seguirá siendo de $78.000, pero ya no habrá nuevas liquidaciones bajo esta modalidad.
La decisión oficial forma parte de un rediseño del sistema de ayuda estatal que también dejó afuera otras herramientas vinculadas al empleo informal. La idea, según se informó, es concentrar los recursos en menos programas y con criterios más precisos, reduciendo la intervención de intermediarios. En ese nuevo tablero, el Programa Acompañamiento Social queda como la principal línea vigente. Este plan mantiene el mismo ingreso mensual y está dirigido a personas mayores sin ingresos suficientes, mujeres con hijos a cargo y familias con integrantes con discapacidad.
Además del apoyo económico, la propuesta incluye formación, acompañamiento para actividades productivas y orientación previsional. La intención es mejorar las condiciones de vida de quienes quedan dentro del esquema, con una lógica más focalizada. Quienes venían cobrando Potenciar Trabajo deberán revisar su situación en las plataformas oficiales para saber si siguen dentro del sistema y bajo qué programa quedaron registrados. En el fondo, el cambio muestra una política social más acotada y con menos cobertura generalizada.
En paralelo, el Gobierno también confirmó la eliminación definitiva de Volver al Trabajo, un programa que alcanzaba a unas 900.000 personas. Con esa baja, dejará de pagarse el ingreso mensual de $78.000 para ese grupo, en línea con el plazo de asistencia que estaba previsto desde el inicio. La nueva orientación apunta a reemplazar ese formato por un sistema de vouchers de capacitación, donde el acceso al beneficio dependerá de la formación laboral.
Los beneficiarios podrán elegir cursos en una red de centros habilitados, pero deberán cumplir con la asistencia. Si abandonan, perderán el beneficio y no podrán recuperarlo. El rediseño también abre la puerta a una mayor participación del sector privado en la capacitación y deja afuera a los intermediarios sociales. Mientras tanto, quienes integran Acompañamiento Social —unas 300.000 personas en situación de mayor vulnerabilidad— seguirán recibiendo ayuda. Según el Gobierno, el ahorro fiscal será importante y parte de esos fondos iría a reforzar políticas educativas, sobre todo en escuelas con más dificultades, con jornada extendida y apoyo en Lengua y Matemática.