Reabren la investigación por el asesinato de Rosalba Albarracín y apuntan a cuatro sospechosos
Tras años de quietud, el expediente en Rawson sumó nuevas pruebas de ADN y la Justicia volvió a poner la lupa sobre un grupo reducido de personas. Ahora hay 180 días más para intentar esclarecer el hecho.
A tres años del asesinato de la jubilada en Rawson, la causa volvió a tomar envión con nuevas pericias y un escenario mucho más acotado. La abogada María Filomena Noriega explicó en diálogo con Telesol que el expediente, que había quedado archivado, se reactivó a partir de hallazgos que cambiaron el rumbo de la investigación. Hoy, la mira está puesta sobre cuatro sospechosos, cuando al principio se habían analizado cerca de 35 perfiles.
Noriega describió que desde el arranque se trató de una causa difícil y cargada de obstáculos. "La verdad que es una causa complicada. Hemos participado en todas las audiencias junto con el defensor oficial, incluso cuando vino un equipo profesional de Córdoba a realizar pericias en el lugar del hecho", señaló. También remarcó la violencia con la que quedó la escena. "Ha sido muy complicado porque había sangre por todos lados", afirmó al recordar cómo estaba la vivienda donde apareció Rosalba Albarracín.
Uno de los avances más fuertes llegó por el lado de los estudios genéticos. "Se pudo avanzar con respecto al linaje paterno. Se encontró material debajo de las uñas, algo que antes no había arrojado resultados con otros elementos recolectados como muestras de sillones o del piso", detalló la letrada. Con ese dato sobre la mesa, la Justicia intenta cruzar información con posibles familiares. "Querían determinar, mediante un exhorto, la identidad de ciertas personas con las que podría haber coincidencia en el linaje paterno. Hay familiares en Córdoba que podrían estar vinculados a ese perfil", explicó.
Sobre el crimen, Noriega fue tajante al describir el nivel de brutalidad. "Fue de una forma muy violenta, con golpes en la cabeza. Había sangre en la pared e incluso restos de masa encefálica en el piso. Fue una escena muy cruel", sostuvo. Además, contó que la víctima llevaba una vida reservada y que, según los vecinos, no se veían movimientos raros en la casa. "Vivía sola y tenía una pareja que la visitaba por las noches", comentó.
Ahora la investigación tiene un nuevo plazo de 180 días para seguir avanzando. Si aparecen más elementos, la causa seguirá su curso; si no, podría volver a quedar archivada. Mientras tanto, el expediente vuelve a moverse en busca de respuestas por uno de los hechos más conmocionantes que sacudieron a la provincia.