La IA ya está en las empresas, pero el gran reto es hacer que funcione de verdad
Más del 70% de las compañías en el mundo prueba inteligencia artificial, aunque apenas una minoría logra llevarla a toda su operación. En Argentina, el cuello de botella sigue siendo el talento y la capacitación.
La inteligencia artificial viene avanzando a paso firme en el mundo empresarial y, en muy poco tiempo, dejó de ser un terreno reservado para gigantes tecnológicos. Hoy, cada vez más compañías la prueban, la incorporan y la meten en distintas áreas, pero eso no siempre se traduce en resultados concretos. Ahí está la cuestión: el problema ya no pasa por conseguir la herramienta, sino por lograr que realmente se adapte al día a día de la empresa.
Los números que relevó McKinsey & Company, en base a la encuesta global "El estado de la IA 2024/2025", muestran bien esa paradoja. Más del 70% de las compañías del planeta ya usaba o estaba testeando soluciones de inteligencia artificial, y el 72% había sumado IA generativa en al menos una función del negocio. Pero apenas el 11% consiguió escalar esas pruebas a toda la organización. En criollo: muchas empresas se subieron a la ola, pero muy pocas lograron que eso impacte de lleno en su operación.
La consultora resumió esa situación con una frase que ya empezó a circular fuerte en el mundo corporativo: "AI at work, but not at scale". O sea, la IA está presente, sí, pero no termina de desplegar todo su potencial. Hay pilotos, ensayos y discursos prometedores, aunque todavía cuesta convertir todo eso en más productividad, mejor calidad o mayor velocidad en los procesos centrales. Y cuando se mira la rentabilidad, la brecha queda todavía más clara: sólo un 6% de las empresas, consideradas de alto rendimiento, logra atribuir más del 5% de sus beneficios operativos al uso de inteligencia artificial.
En Argentina, el panorama también trae sus propias dificultades. Casi la mitad de las empresas industriales que el año pasado salió a buscar personal especializado para proyectos de IA tuvo problemas para cubrir esos puestos. Un informe de Accenture indica, además, que el 70% de los gerentes de planta en el mundo cree que la transformación de la fuerza laboral es clave para que estas iniciativas salgan bien. En ese marco, la capacitación deja de ser un detalle y pasa a ser una pieza central.
Sebastián Feldberg, director ejecutivo de Industry X de Accenture Argentina, sostiene que el desarrollo continuo del talento "se transforma en un habilitador clave" para sostener la competitividad en el tiempo. Según explica, las fábricas que vienen necesitarán trabajadores con habilidades digitales, analíticas y cognitivas, capaces de convivir con sistemas inteligentes, leer datos en tiempo real y tomar decisiones con más valor agregado. El cambio, en definitiva, no es sólo tecnológico: también redefine el trabajo, porque las personas van dejando de operar directamente sobre los procesos para empezar a coordinarlos y optimizarlos.