Orrego apuesta fuerte al cobre y promete una ola de inversiones para San Juan
En la apertura de sesiones, el gobernador puso al sector minero como motor central del crecimiento provincial y habló de empleo, obras y capitales de peso.
En la apertura de sesiones ordinarias, Marcelo Orrego dejó en claro cuál será una de las cartas más fuertes de su gestión: empujar una "segunda revolución minera" para San Juan, con el cobre como gran protagonista y una mirada puesta en el largo plazo. El gobernador comparó este momento con el primer ciclo minero ligado al oro y aseguró que la provincia está frente a una etapa todavía más grande.
Orrego sostuvo que la minería ya no es solo un discurso, sino una política de Estado. En ese marco, remarcó que la provincia busca acelerar inversiones, ganar competitividad y achicar la burocracia. También destacó la digitalización del catastro minero y la reducción de los plazos de evaluación, que pasaron de demorar meses o incluso años a resolverse en 30 días.
Otro de los puntos que marcó fue el posicionamiento internacional de San Juan. Según dijo, el Instituto Fraser de Canadá ubicó a la provincia en el puesto 18 del ranking mundial y como la mejor de América Latina y el Caribe en clima de inversión minera. Para el Gobierno, ese dato no es menor: busca mostrar que la provincia está en la vidriera global para captar capitales.
Entre los anuncios más pesados apareció Vicuña, proyecto que podría transformarse en la mayor inversión privada de la historia argentina. De concretarse en esos términos, tendría una vida útil de más de 70 años y colocaría a la provincia entre los grandes jugadores mundiales en cobre, oro y plata. A eso se suman otros emprendimientos ya aprobados bajo el RIGI, como Los Azules, Veladero y Gualcamayo, mientras que El Pachón y la propia Vicuña siguen en trámite. En total, el 60% de las inversiones mineras contempladas en ese régimen están en territorio sanjuanino.
Orrego también celebró la puesta en marcha de Hualilán, la primera mina en producir después de 17 años, algo que definió como un verdadero hito para la actividad. El emprendimiento conecta distintos departamentos y abre la puerta a más participación de proveedores locales y mano de obra sanjuanina. En paralelo, el mandatario insistió en que esta etapa tiene que dejar algo más que números: empleo, infraestructura y oportunidades concretas para las familias de la provincia.
Sobre el cierre, el gobernador volvió a poner al cobre en el centro del mapa. Habló de transición energética, electromovilidad y energías renovables, y remarcó que cada tecnología nueva necesita ese mineral. Para Orrego, San Juan está parada justo en el medio de esa transformación global. Y resumió la idea con una definición clara: la minería, dijo, no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para generar trabajo, levantar obras y mejorar la calidad de vida en cada rincón de la provincia.