El INDEC pone sobre la mesa otro número caliente de pobreza: se espera que sea del 30%
El organismo oficial publicará este martes los datos del segundo semestre de 2025 y las proyecciones privadas ya hablan de una baja leve, aunque el problema sigue golpeando fuerte.
Este martes, el INDEC va a dar a conocer cómo cerró la pobreza y la indigencia en la segunda mitad de 2025, en una foto social que se mira con lupa por el impacto de las medidas económicas de la gestión de Javier Milei. En los despachos técnicos y en los estudios privados hay una idea que se repite: no se esperan grandes sobresaltos en comparación con el dato anterior. Todo indica que la pobreza se movería cerca del 30%, muy pegada al 31,6% que se había informado para el primer semestre del año.
Ese registro previo había dejado una marca fuerte: unas 15 millones de personas bajo la línea de pobreza y una indigencia del 6,9%. Antes de eso, en el primer semestre de 2024, el indicador había trepado al 52,9%, lo que significó un golpe durísimo para cerca de 25 millones de habitantes. Ahora, el foco está puesto en ver si la mejora sigue o si el alivio ya empezó a mostrar señales de agotamiento.
Entre las proyecciones más observadas aparece la del investigador Martín González-Rosada, de la Universidad Torcuato Di Tella, que estima una pobreza del 30,6% para el período julio-diciembre de 2025. Su análisis divide el cuadro en dos momentos: un 26,6% para septiembre y un 32,5% hacia el cierre del año. Según ese trabajo, alrededor de un tercio de la población urbana seguiría en situación de pobreza, lo que equivale a unos 9,2 millones de personas sobre una base de 30 millones de habitantes urbanos.
El informe también pone el dedo en una cuestión clave: la pelea entre ingresos y costo de vida. Desde la segunda mitad de 2025, las canastas básicas habrían avanzado más rápido que los sueldos familiares, primero empujando una baja en los índices y después abriendo la puerta a un nuevo repunte hacia comienzos de 2026. En la misma línea, el Observatorio de la Deuda Social de la UCA advirtió que el ajuste aplicado entre 2023 y 2024 dejó un deterioro muy fuerte, con niveles de pobreza e indigencia comparables a los de la pandemia.
De acuerdo con ese relevamiento, la pobreza pasó del 44,7% en 2023 al 36,3% en 2025. Es una mejora, sí, pero todavía no alcanza para hablar de una recuperación firme. El país sigue arrastrando una pobreza estructural altísima: en las últimas dos décadas, el indicador no logró perforar el 25%. En cuanto a la indigencia, bajó del 11,2% en 2023 al 6,8% en 2025, aunque todavía permanece por encima de los niveles previos a la recesión de 2018-2019.