Ginestar arrancó con una agenda caliente: orden interno y agua al límite
El flamante director de Hidráulica puso primera con una hoja de ruta bien concreta: acomodar la casa por dentro, mejorar el ida y vuelta con los regantes y administrar cada gota en un escenario complicado.
José María Ginestar arrancó oficialmente al frente del Departamento de Hidráulica y no anduvo con vueltas: dejó claro que su gestión va a estar atravesada por el orden administrativo, la comunicación con los regantes y la urgencia de cuidar un recurso que en la provincia viene cada vez más ajustado. En sus primeras definiciones, marcó que lo inmediato será destrabar expedientes y hacer que todo circule sin demoras innecesarias. También puso el acento en las obras que ya están en marcha, en un contexto donde cada decisión pesa más de la cuenta. El panorama, según describió, no da margen para improvisar.
En ese marco, el funcionario remarcó que uno de los reclamos más repetidos es la falta de información precisa sobre los turnos de riego. "Queremos que los regantes sepan de primera mano cuándo riegan, en qué horario y también cuándo no va a haber agua", sostuvo, dejando en claro que la comunicación con los productores será una prioridad. A la par, confirmó que el Consejo de Hidráulica ya cerró el esquema de reparto del agua para este ciclo. El acuerdo terminó en 670 hectómetros cúbicos, después de una negociación en la que los regantes pedían 700. La diferencia parece chica, pero en un escenario de sequía cualquier ajuste cambia todo.
Ginestar advirtió además que el desafío más delicado será llegar a fines de septiembre con las reservas prácticamente agotadas, lo que podría complicar el arranque del próximo período. En ese punto, explicó que el comportamiento del río en los próximos meses será clave para sostener o modificar el cronograma. "Los pronósticos hablan de entre 14 y 18 metros cúbicos por segundo. Si está por debajo, habrá que sumar días de corte; si está por encima, se podrá sostener el cronograma", detalló. Sin maquillaje ni rodeos, resumió la situación con una frase que deja poco lugar a dudas: "La crisis es real y palpable".
En materia de infraestructura, el nuevo director fue prudente y aclaró que no es momento de grandes anuncios, sino de cerrar lo que ya viene encaminado. Entre las medidas previstas mencionó la próxima licitación de un sistema de compuertas y la ejecución de la monda, una tarea fundamental para el mantenimiento de los canales. "El objetivo es que la monda esté completa antes de retomar el sistema de turnos", explicó. Por último, adelantó que también pondrán bajo la lupa a los usuarios deudores del sistema. "Fue una de las primeras consultas que hice. Estamos armando un esquema para comunicarlo en breve", aseguró, dejando abierta otra de las discusiones que promete mover el tablero en Hidráulica.