El piloto declaró, mostró papeles y dejó tambaleando la explicación oficial
Agustín Issin Hansen se presentó como testigo, entregó documentación y sostuvo que el vuelo fue reservado y abonado por Marcelo Grandio. Su versión volvió a poner bajo la lupa el viaje privado desde Punta del Este.
La polémica por el vuelo privado de regreso desde Punta del Este sumó un capítulo pesado este jueves en Comodoro Py. El piloto Agustín Issin Hansen declaró durante casi cuatro horas y acercó documentación que podría complicar la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según trascendió, su testimonio no solo agregó elementos a la causa, sino que también chocó de frente con la explicación pública que venía sosteniendo el funcionario sobre cómo se pagó el viaje.
Issin, que intervino como broker en la operación, aseguró ante la Justicia que el vuelo fue reservado y abonado por el periodista Marcelo Grandio, amigo personal de Adorni. Al salir de declarar, dejó una frase que marcó el tono de su presentación: "Me presenté con todo lo necesario para poder brindar mayor aclaración a los hechos". Entre las 11 y las 15 respondió preguntas y entregó registros, imágenes de su celular y otros datos vinculados a los vuelos. También explicó que el traslado del funcionario formó parte de un paquete de diez viajes que había comprado a Alpha Centauri por 42.250 dólares.
Uno de los puntos más sensibles de la causa es la factura por 3000 dólares emitida por Issin a Grandio, con fecha 9 de marzo, es decir, tres semanas después del vuelo. El piloto sostuvo que la demora se debió a que estaba de vacaciones y que facturó recién cuando volvió, justo el mismo día en que el caso tomó estado público por las revelaciones periodísticas. Ese dato alimentó las sospechas sobre una posible regularización posterior de la operación, algo que ahora deberá ser analizado por la Justicia con lupa.
La declaración de Issin también deja en una posición incómoda a Adorni, que repitió varias veces que el viaje fue pagado con dinero propio. "Estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué", sostuvo en conferencia de prensa. Sin embargo, ninguna de las facturas conocidas, ni la de ida ni la de vuelta, figura a su nombre. Cuando le preguntaron por la falta de comprobantes, respondió: "No tengo por qué explicar una transacción privada". A eso se suman las versiones cambiantes de Grandio, que primero dijo que lo había pagado Adorni, después habló de un reparto de gastos y finalmente deslizó que el financiamiento habría salido de fondos estatales.
Mientras tanto, la investigación avanzó con allanamientos en las oficinas de Alpha Centauri, en el aeropuerto de San Fernando, donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria secuestró documentación clave. La Justicia intenta determinar si hubo alguna irregularidad en el financiamiento del vuelo y si podría encuadrar en una posible dádiva o en una violación a la Ley de Ética Pública. Lo que empezó como una controversia mediática ya se transformó en una causa con varias puntas, facturación cruzada, pagos en efectivo y vínculos bajo la lupa. Y, con esta declaración, el caso quedó mucho más picante que antes.