Una tragedia que cambió todo: piden ayuda urgente para salvar a Evangelina, la nena sanjuanina que lucha por su vida
Después de un siniestro vial en San Luis, una familia sanjuanina atraviesa un momento durísimo y pide colaboración para costear la operación de Evangelina, que requiere una intervención compleja.
El dolor, la incertidumbre y la esperanza se mezclan en la vida de una familia sanjuanina que hoy intenta salir adelante después de un siniestro vial que pudo terminar en una verdadera tragedia. A más de dos meses del choque, el centro de la preocupación está puesto en Evangelina Estévez, una nena que está por cumplir 3 años y necesita una operación compleja para seguir adelante.
El hecho ocurrió en la madrugada del 25 de enero, cerca de las 4 de la mañana, sobre la Ruta Nacional 147, a la altura de La Calera, en San Luis. La familia viajaba rumbo a la costa, con destino a Monte Hermoso, cuando se topó con una escena imposible de esquivar. "Iban camino a la playa. A la salida del pueblo aparece un camión que se queda sin frenos y queda atravesado en la ruta. Ellos venían en la camioneta y colisionaron con el acoplado", relató Micaela Vidal, familiar de los damnificados, en diálogo con TELESOL DIARIO.
En la Renault Duster viajaban 6 personas: la pequeña Evangelina, su papá Federico Estévez, su mamá María Amelia Pomarada —que estaba embarazada de 6 semanas—, la abuela Nidia Vega y una amiga de la familia, Verónica Gerez. Todos sufrieron heridas de consideración.
Después del choque, fueron trasladados de urgencia a distintos centros de salud en San Luis. Los primeros días fueron críticos, sobre todo para el papá de la nena. "El papá quedó muy grave. No sabíamos si iba a sobrevivir", recordó Vidal. Federico Estévez, que trabaja como vendedor en Katsuda, pasó 2 meses internado, atravesó varias intervenciones y hoy sigue con internación domiciliaria, alimentándose mediante un botón gástrico y en plena rehabilitación. "Todavía no puede hablar ni tragar", detalló.
Pero el cuadro más delicado es el de Evangelina. La nena sufrió un severo traumatismo de cráneo y fue operada de urgencia por un neurocirujano en San Luis, que logró retirar fragmentos de vidrio y hueso que habían quedado alojados en su cerebro. Sin embargo, la intervención dejó una secuela muy delicada. "Le sacaron un pedacito de cráneo y eso le quedó abierto. Hoy tiene el cerebro prácticamente en la superficie", explicó Vidal con crudeza. "Se le nota hasta cómo le titila la frente", agregó.
Hoy, la nena usa un casco protector de manera permanente, porque cualquier golpe podría ser gravísimo. "Si llega a golpearse, sería un impacto directo en el cerebro", advirtió su familiar.
Ya en San Juan, una neurocirujana se prepara para realizarle una cirugía clave: colocarle una malla de titanio que reemplace la parte faltante del cráneo. El problema, como suele pasar en estos casos, es el dinero. La familia está al límite y, aunque cuenta con cobertura médica, no alcanza para cubrir todo el tratamiento. "No queremos hablar mal de la obra social, pero la realidad es que cubre poco. El costo es muy alto, son varios millones", explicó Vidal.
La cifra final todavía no está definida, porque depende de estudios previos que determinarán el tamaño de la prótesis. Incluso, la nena deberá ser anestesiada para poder hacerlos bien. "Es muy difícil hacerle estudios porque es chiquita y no se queda quieta. Por eso hay que dormirla para medir bien la malla", detalló. La operación está prevista para abril, aunque todavía no hay fecha confirmada.
El drama no termina en Evangelina. Todos los ocupantes del vehículo sufrieron lesiones importantes. María Amelia Pomarada, docente del Colegio Don Bosco, fue sometida a una reconstrucción facial y hoy arrastra problemas en uno de sus ojos. Aun así, logró atravesar el embarazo sin complicaciones. "El bebé es un milagro. Podría haber muerto en 2 momentos, tanto en el accidente y en la cirugía, pero está muy bien", contó Vidal. Actualmente cursa casi 4 meses de gestación.
La abuela, Nidia Vega, también deberá ser operada por una fractura de esternón, mientras que Verónica Gerez ya fue intervenida por lesiones en la columna. "No es solo Evangelina, es toda la familia la que está atravesando esto", resumió.
Más allá de lo físico, las secuelas emocionales son profundas. La familia está en tratamiento y todavía intenta procesar todo lo vivido. "Vos les decís algo y se largan a llorar. Están muy conmovidos", expresó Vidal. Después de semanas separados por las internaciones, recién ahora pudieron volver a estar juntos. "Se habían extrañado muchísimo. Eso les está haciendo bien", agregó.
Frente a este panorama, el entorno familiar lanzó una campaña solidaria para reunir el dinero necesario para la operación de Evangelina. "Necesitamos ayuda, lo que sea. Dinero, difusión y también oraciones", pidió Vidal. La familia es parte de la comunidad de Don Bosco, donde además se organizaron cadenas de oración que, aseguran, fueron un sostén enorme. "Hay gente que se junta todos los días a rezar por ellos. Eso también nos da fuerzas", dijo.
Mientras esperan la cirugía, cada aporte suma. Para colaborar, se puede donar a través del alias lina.amefe, a nombre de la mamá de Eva, María Amelia Pomarada.