Declaró uno de los imputados por el crimen de Diego Andreoni y se quiso desligar
Franco Gómez declaró en el juicio y dio su versión sobre la violenta pelea que terminó con la muerte de Diego Andreoni. Negó haber participado del ataque y apuntó a un escenario caótico, mientras la causa entra en su etapa final con los alegatos.
El juicio por el asesinato de Diego Andreoni, ocurrido después de una violenta pelea en un predio deportivo de Marquesado, sumó este miércoles un capítulo clave. Uno de los imputados, Franco Gómez, decidió hablar ante el tribunal y dio su versión de lo que pasó aquella noche del 15 de marzo de 2025.
Según la acusación, Gómez habría colaborado con la huida del presunto autor de los disparos. Sin embargo, en su declaración buscó despegarse de cualquier participación directa en el ataque. Lo hizo con una estrategia acotada: no respondió las preguntas del fiscal Iván Grassi ni de la querella, y solo contestó a su defensor, César Oro.
En su relato, aseguró que todo arrancó dentro de la cantina del complejo, donde estaba junto a Julio Castro y otras personas. Contó que el clima se fue poniendo cada vez más pesado con la presencia de jugadores del equipo rival, hasta que la cosa derivó en insultos y agresiones físicas.
Gómez sostuvo que la tensión escaló rápido y que, después de una pelea inicial, fueron echados del lugar. Ya afuera, dijo que siguieron los insultos y que incluso les arrojaron objetos. En ese contexto, describió que un grupo numeroso se les acercó de manera intimidante y que sintió temor por su integridad.
Fue entonces, siempre según su testimonio, cuando escuchó detonaciones. A partir de ahí, afirmó que él y Castro salieron corriendo mientras eran perseguidos. También dijo que lograron escapar en una moto manejada por una persona que no conocía, aunque aclaró que bajó a las pocas cuadras y después volvió a su casa.
El imputado insistió en que no tuvo relación con el arma ni participación en el ataque. Además, señaló que conocía tanto a la víctima como al otro acusado solo del ambiente futbolístico, y que con Andreoni mantenía una relación cordial.
Por su parte, Julio Castro, señalado como quien habría efectuado los disparos mortales, había optado por no declarar cuando tuvo la oportunidad días atrás. Ese silencio también dejó expectativas en el desarrollo del debate.
Desde la Fiscalía sostienen que Gómez tuvo un rol clave al facilitar la fuga, por lo que pidieron para él una pena de 4 años de prisión. En el caso de Castro, el pedido asciende a 15 años de cárcel por homicidio simple. La querella, en tanto, busca una imputación más dura para el primero, al considerar que su intervención fue determinante en el desenlace.
Con las testimoniales ya cerradas, el proceso entra en su tramo decisivo. Este jueves por la mañana será el turno de los alegatos, donde las partes expondrán sus conclusiones antes de que el tribunal dé a conocer el veredicto.