Arrancan las audiencias por la reforma de la Ley de Glaciares y ya hay fuerte polémica
El debate por los cambios a la normativa ambiental empieza con tensión por el límite a los expositores, pese a la enorme cantidad de interesados que se anotaron.
La Cámara de Diputados pone en marcha este miércoles a las 10 las audiencias públicas por la reforma de la Ley de Glaciares, una movida que ya viene cargada de cruces y cuestionamientos. La jornada inicial será presencial, con la participación de especialistas, ciudadanos seleccionados y legisladores de las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales.
La actividad se hará en el Congreso, donde además se espera un operativo especial por las protestas que suelen concentrarse los miércoles. Después, el debate seguirá el jueves 26 de marzo, cuando será el turno de los inscriptos de las provincias, que podrán exponer de manera virtual.
Una vez terminadas ambas jornadas, el proyecto pasará a comisión para su discusión y, si avanza, quedará a un paso del recinto. La iniciativa ya tiene media sanción del Senado, así que si no sufre cambios, terminará convertida en ley.
El punto que encendió la polémica es la cantidad de oradores habilitados. Aunque se anotaron más de 100 mil personas, solo 400 fueron autorizadas para participar. La definición quedó en manos del juzgado federal a cargo de Enrique Lavié Pico, que intervino tras un planteo de Greenpeace.
La organización pidió que se garantice la exposición oral de todos los inscriptos y que no se reemplace por presentaciones escritas o grabadas. También reclamó que el proceso tenga veedores judiciales para controlar cómo se desarrolla.
El reclamo por una participación más amplia también llegó al Congreso. Los diputados Sabrina Selva, Maximiliano Ferraro y María Inés Zigarán ya habían advertido que limitar estas instancias podría traer después impugnaciones legales.
La propuesta en debate introduce cambios sobre la ley vigente, aunque mantiene a los glaciares como reservas estratégicas de agua. Entre los puntos centrales, habilita a las autoridades locales a definir ese carácter estratégico y a intervenir en el Inventario Nacional de Glaciares, con la posibilidad de incorporar o excluir determinadas formaciones.
Además, el esquema contempla mecanismos de participación ciudadana. Así, el inicio de las audiencias marca apenas el primer paso de una discusión que mezcla ambiente, política y economía, y que ya arrancó con la temperatura bien alta antes de llegar al recinto.