Gil Lavedra habló sobre el Juicio a las Juntas
El ex camarista recordó la tarea que le tocó llevar adelante en el enjuiciamiento de los jerarcas militares y llamó a cuidar la democracia.
El ex camarista del juicio a las Juntas Militares, Ricardo Gil Lavedra, habló en el marco de un nuevo aniversario del golpe del 24 de marzo de 1976 y dejó una definición bien clara: "seguir fortaleciendo la democracia para que esos años terribles no vuelvan nunca".
En diálogo con "Cristina sin Vueltas" por Radio Rivadavia, el ex diputado nacional de la UCR sostuvo que "la mejor manera de de pensar lo que fueron esos años tan sombríos, tan trágicos, es revalorizar lo que tenemos". En esa línea, remarcó que hay que "seguir cuidando y fortaleciendo la democracia, que es el único régimen que te asegura vivir en en libertad y en igualdad".
También insistió en que la memoria sigue siendo una herramienta clave para evitar que la historia se repita. Según dijo, "la necesidad de seguir recordando es para poder prevenir que estos hechos no puedan suceder jamás". Y fue más allá: "Lo que necesitamos siempre es seguir fortaleciendo la democracia, para que esos años terribles no vuelvan nunca. La manera que no vuelvan es precisamente la democracia".
Al repasar el juicio a las Juntas, Gil Lavedra destacó el rol del entonces presidente Raúl Alfonsín, a quien le atribuyó haber impulsado la creación de la CONADEP y haber sostenido desde un gobierno civil el camino hacia el juzgamiento de los crímenes de la última dictadura militar. "Le debemos a a la intuición, a la audacia que tuvo en ese momento el presidente Alfonsín, que la democracia no podía volver a reconstituirse sin memoria, sin verdad y sin justicia. Y cuando parecía de cierto imposible porque no había ningún precedente en el mundo y cuando digo ninguno es ninguno", señaló.
Además, recordó que aquel proceso fue una verdadera prueba de fuego para la joven democracia argentina. "Se pudo llevar adelante un juicio complejísimo en un lapso que hoy parece increíble. 14 meses duró ese juicio. Y no había más que dos años de una tradición democrática frágil. Hay que recordar también que Alfonsín tuvo tres alzamientos militares. Es decir, que la situación todavía era precaria", contextualizó.
Finalmente, al hablar de lo que significó para él haber formado parte de ese tribunal, Gil Lavedra fue directo: para él es una "enorme satisfacción y orgullo haber podido integrar ese tribunal, que pudo satisfacer una necesidad que tenía toda la democracia argentina: hacer justicia". Y cerró con una frase que resume todo su pensamiento: "Pudimos hacer justicia en circunstancias y un contexto muy adverso".