¡No se puede creer! El picante golpe de Naveda a Sterman terminó en escándalo y fuerte sanción
Tras una violenta agresión en el terreno de juego, Gustavo Naveda de Trinidad quedó suspendido un año y medio mientras la justicia avanza en el caso. Sterman sigue recuperándose después del incidente.
Cuando parecía que todo iba a ser una tarde más de fútbol en la cancha, el enfrentamiento entre Trinidad y López Peláez se tornó en una verdadera pesadilla. El 21 de febrero, tras el pitazo final en la Primera A, se desató un episodio que todavía tiene a todos con la boca abierta.
Gustavo Naveda, jugador de Trinidad, sorprendió a todos con un puñetazo que dejó a su contrincante, Erick Matías Sterman, tirado en el césped, sangrando y sin poder recordar nada después del impacto. El atacante de López Peláez charlaba tranquilo con un excompañero cuando, sin aviso ni provocación, recibió el golpe que desató la locura.
La situación no quedó en un simple conflicto: Sterman terminó hospitalizado, con puntos de sutura por dentro y por fuera de su boca, convulsionando y con fuertes dolores de cabeza que todavía lo aquejan. La policía y la ambulancia tuvieron que intervenir para trasladarlo al centro de salud más cercano.
Durante la revisión del caso, el Tribunal de Disciplina de la Liga Sanjuanina no tuvo dudas. A pesar del pedido de Naveda, que tildó el informe arbitral de "falaz e inconsistente", el tribunal decidió darle casi dos años fuera de las canchas: una suspensión de un año y seis meses sin pausas.
Además, se giró la información a la Secretaría de Seguridad provincial para que estudie la posibilidad de incluirlo en el programa Tribuna Segura. Mientras tanto, la sanción provisoria sobre Sterman fue levantada para que pueda seguir su vida y proceso de recuperación.
No termina acá: Naveda también estaba detenido tras el hecho y ahora enfrenta cargos judiciales por lesiones leves, bajo la lupa de la Unidad Fiscal de Investigación Genérica de San Juan. Un verdadero papelón que dejó en evidencia que lo que debería ser un deporte se convirtió en un espectáculo bochornoso y peligroso en nuestra provincia.