Secundaria en Mendoza: un de cada cinco pibes no pudo pasar de año
Un informe oficial reveló que casi el 80% de los estudiantes promocionó en 2025, pero la repitencia sigue firme cerca del 20%, con especial dificultad en la secundaria orientada.
El sistema educativo de Mendoza cerró el ciclo 2025 mostrando dos caras bien marcadas: mientras que la permanencia en las aulas llegó a un récord histórico, un grupo nada despreciable de alumnos quedó atascado y no pudo avanzar al siguiente año. Según el informe de la Dirección General de Escuelas (DGE), el 79,69% de los pibes y pibas promocionaron, pero el 20,31% tuvo que repetir, o sea, uno de cada cinco.
Estos números incluyen tanto el cursado regular como las recuperaciones en diciembre de 2025 y febrero de 2026. El resumen es que un poco más de la mitad, el 56,04%, aprobó todito sin necesidad de ponerse a correr contra reloj con instancias extras. A eso se le suma el 23,65% que logró zafar en las recuperaciones de verano, levantando el porcentaje total cerca del 80%.
Desde la DGE destacaron que, aunque sacaron una instancia tradicional de recuperación (la mesa de marzo), se vio una mejoría en febrero, con la secundaria orientada subiendo del 8,29% al 9,80% de promociones. Esto busca que los pibes arranquen el año sin deudas pendientes y evitando sorpresas.
El dato que da alegría es la retención escolar: el 98,22% de quienes arrancaron el año terminó dentro de la escuela, el número más alto de toda la provincia, mostrando que la deserción bajó considerablemente. Pero ojo, estar presente no siempre significa aprobar.
Se destacan grandes diferencias según el tipo de escuela: la secundaria orientada lidera la repitencia con un 25,01%, la técnica sigue con un 21,04% y las privadas la llevan más tranquila, con apenas un 9,32% de repitencia y más del 90% de promoción.
Es en el último año donde está el mayor dolor de cabeza: en la orientada, el 35,18% de los estudiantes tiene materias pendientes, postergando su sueño de recibirse. La norma manda que solo se puede pasar a la próxima etapa con máximo dos materias adeudadas; si mantienen tres o más después de febrero, toca repetir.
Desde la DGE explican que la intención es que los alumnos avancen con las bases firmes, aunque reconocen que esta rigurosidad puede contribuir a la repitencia que venimos contando.