IMPORTANTE El amor hizo agua: Zulma Lobato se casa con su plomero
Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/78665
Economía

La carne se fue al humo: subió hasta un 12% en febrero y la gente sigue apretando el puño

El precio del asado pegó un salto durante febrero, pero el bolsillo ajustado y menos animals en el campo mantienen al consumo en caída libre.

La carne se fue al humo: subió hasta un 12% en febrero y la gente sigue apretando el puño

En pleno febrero, el precio de la carne pegó un salto que anduvo entre el 11% y el 12%, según contó el empresario cárnico Sebastián Parra. Pero ojo, porque últimamente el mercado se estabilizó un poco, aunque más por la retracción en el consumo que por una mejora en la producción.

Parra remarcó que la suba le apuntó directo a problemas estructurales del mercado ganadero. "El aumento en febrero ha rondado el 11 o el 12%, aproximadamente, tomando en cuenta solamente ese mes", aclaró.

Uno de los datos más picantes que tiró fue que hoy hay menos carne para el pueblo. "Nos encontramos con un rodeo chico en comparación a la cantidad de habitantes", dijo, y recordó que mientras en 2006 rondábamos los 60 millones de cabezas de ganado, ahora vamos por los 50 millones apenas. Esa caída fue producto de decisiones económicas y productivas que achicaron el plantel.

Además, mientras hay menos animales, la población se infla, complicando aún más la oferta para cubrir la demanda.

Pero no alcanza con la falta en el campo: la guita no alcanza para llenar la parrilla. Parra aseguró que el 2024 será recordado como el año con el consumo de carne vacuna más bajo en más de cien años. "El consumo viene muy reducido desde hace varios años. Si el que hace caramelos no vende caramelos, deja de hacerlos. Con la carne pasa algo parecido", ejemplificó.

Y no es para menos, cuando un kilo de carne blanda está valiendo cerca de un día entero de trabajo, unos 25 mil pesos. Así, el asado, antes la estrella de la mesa argentina, hoy sólo aparece un par de veces por semana en casa.

Parra explicó que el precio no se mueve por índices de inflación ni nada por el estilo, sino por la vieja ley de la oferta y demanda. "La carne no sube por ningún índice. Se maneja por oferta y demanda", precisó.

Las exportaciones, aunque no representen un volumen enorme, también meten presión porque se pelean la hacienda que queda disponible. "En las ferias se juntan los compradores de frigoríficos exportadores y los del mercado interno, y ahí se forma el precio", detalló.

Y ante la falta de animales grandes, algunos frigoríficos empezaron a comprar ejemplares más chicos para engordarlos y mandarlos afuera.

Sobre lo que se viene, Parra avisó que el mercado está en un momento de calma tensa. La caída en el consumo de las últimas semanas logró estabilizar el precio, pero sin que esto signifique una mejora real en la producción. "Hemos visto una baja muy grande en el consumo estas últimas dos semanas y eso ha llevado a una estabilidad en el precio", explicó.

Eso sí: esa tranquilidad es más fragile que un plato de vidrio, porque se sostiene sobre la poca demanda.

El sector pone todas las fichas en la demanda externa para levantar la mano y hacer crecer los rodeos de vuelta, aunque esto es un proceso que no se arma de un día para el otro. Parra recordó que criar un animal para consumo lleva casi dos años y, ojo, que las soluciones no vienen de un día para el otro.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias