Polémica en el Mundial 2026: Irán podría bajarse por el conflicto con EE.UU.
Un alto funcionario iraní adelantó que la selección no viajaría a Estados Unidos para el Mundial 2026 debido a la tensa situación política y los recientes conflictos que golpearon fuerte al país.
El ministro de Deportes de Irán puso el grito en el cielo al avisar que la selección nacional de fútbol no tiene intenciones de participar en el Mundial de la FIFA 2026. La razón es contundente: no existen las condicione políticas para que el equipo pise suelo norteamericano, donde se jugarán varios partidos del torneo.
En un mano a mano con la agencia DPA, el funcionario vinculó esta postura a los ataques recientes que, según indicaron, involucran a Estados Unidos e Israel, y que terminaron con la vida del líder iraní Ali Jamenei. "Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial", lanzó con firmeza.
Además, remarcó que la situación empeoró con los conflictos que, en su visión, desataron dos guerras en menos de un año y dejaron miles de ciudadanos muertos. "Con estas acciones maliciosas contra Irán, la participación está más que descartada", agregó sin vueltas.
El seleccionado debía jugar sus tres partidos de fase de grupos en territorio estadounidense: frente a Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles y luego con Egipto en Seattle, todos en junio del 2026.
A pesar de las declaraciones firmes del ministro, todavía no hubo una renuncia oficial por parte de la federación iraní y el mundo futbolero mira con ojos atentos y algo escépticos este giro inesperado.
En caso de que Irán se baje del torneo, la FIFA no se quedaría de brazos cruzados y podría aplicar sanciones económicas duras: multas que van desde los 323.730,60 hasta los 647.712 dólares, según el momento de la renuncia, además de exigir la devolución de fondos recibidos para la preparación del equipo y posibles exclusiones de futuras competencias.
Lo llamativo es que estas declaraciones surgieron poco después de un encuentro entre el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y el entonces mandatario estadounidense Donald Trump, quien había garantizado que la delegación iraní sería recibida sin problemas. La historia todavía promete capítulos picantes y mucho por contar.