Tres policías imputados declararon por la paliza a un joven en el barrio La Estación
En la audiencia por la denuncia de una madre sobre la golpiza a su hijo, los policías imputados intentaron despegarse y aseguraron que solo controlaron la situación y trasladaron al joven.
Este martes, el juzgado se puso a tono con la causa que investiga los presuntos apremios ilegales y lesiones gravísimas ocurridas en agosto de 2024 en el barrio La Estación, Rawson. La denuncia llegó de la mano de Paola Capdevila, mamá de un pibe de 20 años, apellidado Ochoa, que aseguró que su hijo fue brutalmente golpeado por tres policías del departamento.
Los señalados —el agente Aballay y los cabos Paredes y Díaz— se plantaron frente a la Justicia y contaron que solo intervinieron para contener la movida y trasladar al joven a la comisaría, rechazando haber participado en la paliza inicial. "Yo lo único que hice fue colocarle las esposas. Nada más. De ahí llegaron los móviles", afirmó uno de ellos.
Durante el testimonio, los uniformados comentaron que el muchacho estaba rodeado por familiares y vecinos que estaban a las puteadas, y que su tarea fue tratar de calmar el lío mientras llegaba la asistencia correspondiente. Según dijeron, el joven terminó con una fisura en la mandíbula, aunque sin marcas externas significativas, lo que generó cierta confusión sobre su estado real y la comunicación complicada durante el operativo.
En tanto, el fiscal describió cómo se desató el tumulto, la intervención de los vecinos y el esfuerzo policial para poner orden en ese caos. Destacó que la presión sobre el muchacho se dio en medio de una protesta tensa y que los uniformados tenían como objetivo principal mantener la seguridad.
La investigación sigue su curso para clarificar la responsabilidad de los policías involucrados. Los testimonios dejaron sobre la mesa detalles esenciales sobre el accionar de los efectivos, el estado del joven y los presuntos apremios ilegales que se están evaluando.