Quiso zafar con un robo en el súper y acabó tras las rejas
Un tipo intentó manguear mercadería en un conocido supermercado de San Juan, lo cacharon y pegó lindo: lo mandaron a la cana por un mes.
El 21 de febrero, cerca de las 19:40, en pleno centro de San Juan, un sujeto llamado Franco Ever Ginsberg Molina metió un intento de robo que no le salió nada bien. La escena tuvo lugar en el popular supermercado Un Rincón de Napoli, en la calle Pueyrredón, donde el hombre no tuvo mejor idea que llevarse productos sin pagar.
El hombre tomó dos blísteres de afeitadoras Gillette Match 3 y los puso en un carrito junto a otros artículos. Ya con la canasta en mano, se acercó a una caja y dijo que saldría a buscar su tarjeta de débito. Pero en vez de volver, se cruzó la línea de cajas y se mandó a la salida como si nada. Esa jugada no le pasó desapercibida al encargado que había visto las afeitadoras en la exhibición y alertó al personal de seguridad.
Ahí apareció el guardia Rubén Heredia, quien interceptó a Molina en el estacionamiento. Se armó un forcejeo porque el sospechoso no quiso aflojar. Tiró las afeitadoras al piso y la situación quedó picante hasta que con la colaboración del agente policial Matías Montivero lograron reducirlo. Como si fuera poco, mientras lo detenían, el tipo lanzó amenazas contra el guardia, jurándole que cuando salga de la cárcel lo va a ir a buscar para pegarle.
La Justicia no se quedó atrás y rápido actuó con un juicio abreviado llevado adelante por la fiscal Yanina Galante y su ayudante Lucía Escudero. El veredicto fue claro: un mes de prisión efectiva por hurto en grado de tentativa y con la agravante de reincidencia para el acusado, que seguirá tras las rejas. Los productos pretendidos tenían un costo de 28.000 pesos, pero el fiasco terminó con la condena directa y la certeza de que la próxima no la va a contar ligerito.