¡Huracán se juega y tendrá público contra River!
Tras una pulseada con la Ciudad, el Globo logró que le habiliten un 30% de capacidad para el partido con River, evitando jugar a puertas cerradas y frenando una marcha de hinchas.
Los rumores de que el duelo entre Huracán y River se iba a jugar sin nadie en las tribunas llegaron a encender la mecha en Parque Patricios, pero finalmente la cosa dio un giro. El presidente del Globo, Abel Poza, tiró magia en la reunión con Gabriel Sánchez Zinny, jefe de gabinete porteño, y se terminó acordando que alrededor del 30% de la capacidad, es decir unos 15 mil hinchas, podrán ingresar al mítico Estadio Tomás Adolfo Ducó.
La noticia cayó como un balde de agua fría para los que ya tenían la marcha armada para plantarse frente al Gobierno de la Ciudad en Uspallata 3160 a las 19 horas. Tras el entendimiento, Poza apeló a la cordura y pidió que no se movilicen, agradeciendo este cambio de rumbo que pone calma donde antes había fuego.
Lo complicado del asunto es que la Ciudad andaba revolucionada tras el derrumbe en el complejo Estación Buenos Aires, a unas cuadras nomás del Ducó, y Seguridad no quería saturar la zona con dos operativos simultáneos, uno para el partido y otro para controlar la zona del siniestro. "No es una opción jugar sin público", habían dejado claro desde Huracán, incluso tiraron un mensaje picante anunciando acciones legales porque sentían un atropello sin justificación sólida.
Poza contó que salió de la charla "muy conforme, con la fe intacta de que iba a haber un cambio en la postura" y remarcó que el club quería jugar con su gente porque "no hay nada que lo impida". Además, la entrada estará liberada por las avenidas Amancio Alcorta y Vélez Sarsfield, lejos de la zona complicada, y se habilitarán las populares y plateas más codiciadas para que la gente vuelva a alentar al Globo de verdad.
Desde el club dejaron claro que si alguien quiere privarlos de su cancha, debe haber un respaldo técnico y jurídico categórico. En cambio, lo que recibían eran medidas que les parecían arbitrarias y sin fundamentos, motivo por el cual se pusieron firmes con la Justicia.
Consciente del lío, Poza aclaró que esperan un informe definitivo de los peritos y la constructora para ver cómo sigue esto, porque "si priorizan la seguridad, acataremos", pero subrayó que jugar sin público "no es opción" para un club que ya sufrió jugar sin gente luego del incidente y que además tuvo la soga al cuello por tener que alquilar canchas.
La historia aún no cerró, pero por ahora, los vientos soplan a favor y los fanáticos del Quemero podrán prender sus voces y banderas para seguir alentando con corazón y barrio. ¡Que ruede la pelota en el Ducó con su gente de verdad!