Medio Oriente en llamas: el conflicto que hará temblar la economía de Argentina y Brasil
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán encendió las alarmas en el comercio mundial y amenaza con golpear fuerte la producción y las exportaciones de alimentos en Argentina y Brasil.
El choque bélico desatado por la dupla Estados Unidos e Israel contra Irán ya lleva siete días y no da señales de amainar. Lejos de bajarle el tono, los protagonistas del conflicto no arriman humo para una tregua; por el contrario, el bombardeo sobre los cielos persas seguiría hasta tumbar al régimen y poner uno nuevo a su antojo.
Este incendio en Medio Oriente sacudió a las organizaciones internacionales que ya reajustan sus previsiones para el comercio global. No es joda: el 80% del transporte mundial de mercaderías se hace por mar y el precio del petróleo se disparó de tal manera que está haciendo tambalear la producción de alimentos con peso grueso en nuestras exportaciones, como la carne, la soja y el maíz.
La crisis golpea directo en la mesa de los argentinos y brasileños con una inflación que amenaza con descontrolarse. El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, no anduvo con vueltas: "Estamos acelerando, no desacelerando". Y esa frase pesada se traduce en una guerra que podría achicar entre un 30 y 40% las ventas de carne bovina al exterior, según la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carnes.
Pero ojo, la cosa no para ahí: la suba de los fertilizantes a causa del alza del gas natural es otro golpe para el sector agropecuario que, al igual que los consumidores, sienten de lleno el tembladeral global. En Brasil, justo en año electoral, el tema se clava entre los debates de manera inevitable, mientras el presidente Lula da Silva busca mantenerse en el poder.
Además, no faltan los temores cibernéticos y la interrupción en la provisión de materias primas para semiconductores, todo eso suma otro capítulo de incertidumbre. La CEO del bróker Marsh Risk Brasil espetó que "en el mercado de cibernéticos hay miedo de una intensificación de ataques a empresas y gobiernos".
La cuestión es que con esta suba de precios del petróleo la inflación será un dolor de cabeza mayor que obligará a los Bancos Centrales a subir las tasas de interés. El economista Andrea Damico lo dice claro: "Nadie sabe cómo se va a desarrollar este conflicto; si serán cinco semanas o será más largo. Y, ante esa incertidumbre, nadie cambiará las proyecciones inflacionarias que están en curso".