¡No aflojan! Argentinos copan la Feria de Cantón pese al bajón local y caos global
Después del furor del año pasado, casi 4.000 empresarios argentinos se preparan para otra edición de la Feria de Cantón, el mega evento comercial chino, a pesar de las ventas locales flacas y el lío logístico global por la guerra en Medio Oriente.
El empresariado nacional no quiere perderse el acontecimiento más grande del mundo en materia de importaciones desde China: la Feria de Cantón. Tras una edición que fue un verdadero boom el año pasado, con casi 4.000 compradores argentinos y un crecimiento impresionante en participación, se ilusionan con repetir la hazaña. Pero ojo, la realidad local con ventas bajitas y el desbarajuste global por el conflicto en Medio Oriente tiran una sombra de duda.
En un seminario organizado por la Fundación ICBC, en el cual estuvo presente Ámbito, se comentó que las cámaras empresarias, como la Cámara del Asia, no se quieren quedar atrás y confían en que esta nueva edición de la feria renueve el entusiasmo y los negocios. Un importador experimentado recordó: "Estuvo muy bueno, fue un montón de gente que nunca había viajado, una persona de una empresa de obras públicas me dice: ‘Quiero ir ver máquinas y materiales que estoy comprando acá a ver si los puedo comprar en directo’". Ese espíritu aventurero sigue vigente.
El combo tipo de cambio favorable y los precios más bajos en productos chinos también juegan a favor. "Hay rubros en los que el ahorro es muy importante comparando el proveedor local, como lo que está pasando con los autos chinos", comentó otro empresario ubicado en Hong Kong, que ve esto como una chance para que el mercado argentino se ponga más competitivo.
No faltan críticas. El reciente cierre de Fate encendió el debate sobre el impacto de las importaciones en la industria doméstica, al punto que el ministro de Economía, Luis Caputo, ironizó: "Entraron cuatro gomas chinas y cerraron".
Pese a la euforia por la feria, los importadores reconocen que las ventas no están para tirar manteca al techo. Un empresario que prefirió no ser nombrado admitió: "El consumo viene un poco flojo, pero creo que la gente está reemplazando cosas que compraba acá por importaciones". Desde la Cámara del Asia se escuchó una verdad elemental: "El tema no es comprarla, el tema es venderla". Martín Zocchio, de Alex Mecanismos, coincidió: "Comprar es fácil, vender no tanto y armar un negocio es mucho más difícil".
De hecho, Zocchio anticipó que esta vez habrá menos argentinos viajando que en 2025, con un proceso de depuración después del boom inicial. "En el rubro nuestro hubo un super stock, se regalaban productos, y muchos jugadores esporádicos quedaron en el camino", explicó.
Los números van en esa dirección. En enero, las importaciones bajaron un 11,9% respecto al año anterior, la primera caída en más de un año. Pero algunos murmuran que los valores declarados pueden estar maquillados para evitar impuestos.
Para rematar la escena, el conflicto en Medio Oriente pone un granito de arena más en la cadena logística mundial. Los vuelos se cancelan y los precios de contenedores y pasajes suben. Según Maximiliano Postigo, de Panda Corporation, "muchos temas quedan varados por los temas logísticos". La Cámara del Asia tuvo que aliarse con Turkish Airlines para asegurar que los viajes a Cantón puedan realizarse pese a las rutas que tocan zonas complicadas.
Zocchio cerró advirtiendo que "está complicado todo, los fletes subieron y esto se va a ir para arriba". Así, entre incertidumbres y oportunidades, los argentinos siguen apostando fuerte en el juego chino, jugando todas sus fichas en la Feria de Cantón 2026.