¡Agarraron a dos pibes en una moto robada tras tremenda persecución!
Dos adolescentes terminaron presos luego de que la policía los persiguiera a bordo de una moto blanca que había sido sustraída del colegio Franklin Rawson durante la siesta. La Yamaha IBR le pertenece a un profesor, y uno de los chicos llevaba una ganzúa para abrir motos.
Se armó alto revueltero anoche en el barrio La Jarilla, cuando pasadas las 20:40 la policía se enteró de que una moto blanca con detalles negros, ¡robada!, andaba dando vueltas con dos menores a bordo. No tardaron ni dos mangos en salir a buscar a los muchachos con ganas de despejar el asunto.
Al meter presión en el barrio Victorino Ortega, los uniformados divisaron la moto y la persecución arrancó con todo. La cosa terminó en la esquina de Doctor Ortega y Hipólito Yrigoyen, donde el personal de la Unidad Barreal (móvil HZ-247) les cerró el paso y les puso las esposas.
Al chequear la Yamaha IBR, se descubrió que había sido sacada sin permiso hace horas nomás, nada menos que desde la Escuela Franklin Rawson, justo durante la siesta. El vehículo es propiedad de un docente del lugar, ¡un verdadero desprolijo!
Y para sumar leña al fuego, en el cacheo a uno de los pibes apareció una ganzúa, ese trapo que se usa para abrir motos a la fuerza. Un detalle que no pasó por alto la policía. Los dos, de 16 y 17 años, quedaron firmes a disposición del Primer Juzgado Penal de la Niñez y Adolescencia.
Después, el dueño de la moto pasó por la Subcomisaría Ansilta, donde recuperó su vehículo y se completaron los papeles. Un capítulo más de la noche en Rawson que terminó con la bronca a flor de piel y la justicia en marcha.