Caso Diego Fernández Lima: la lupa ahora está sobre los padres de Cristian Graf
Después de que se revocara el sobreseimiento, la pesquisa se reinició y se extendió hacia Federico Alberto Graf y Susana Elena Grassle. Este jueves arranca una nueva tanda de testimonios clave.
El misterio que rodea el asesinato de Diego Fernández Lima, aquel chico de 16 años que desapareció hace más de cuarenta años en el barrio porteño de Coghlan, dio un giro que nadie esperaba. La Justicia ya no tiene solo en la mira a Cristian Graf, su excompañero de colegio, sino que ahora también apunta a sus padres, Federico Alberto Graf y Susana Elena Grassle.
El año pasado confirmaron que los huesos encontrados bajo la medianera de una casa vecina a la que alguna vez habitó el músico Gustavo Cerati eran los de Diego, quien fue una incógnita durante cuatro décadas largas. En un principio, el juez Alejandro Litvack, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 56, había dejado libre a Graf por considerar que el homicidio estaba prescripto. Pero el 28 de noviembre de 2025, la Sala Cuarta de la Cámara Nacional de Apelaciones anuló por unanimidad esa decisión tras el reclamo de la fiscalía y la querella, y mandó la causa de nuevo a foja cero.
Desde entonces, la pesquisa se estiró para investigar a los papás de Graf. Este jueves empiezan nuevas testimoniales frente al fiscal Martín López Perrando en busca de arrojar luz sobre lo ocurrido. Javier Fernández, hermano de la víctima, lo expresó con emoción: "No ha sido un camino fácil, pero cada palabra que se diga en esta instancia es un paso más hacia la paz que tanto buscamos con Pochi, por la memoria de Diego Fernández Lima y mi querido padre". Y agregó, "La Justicia por fin se puso en marcha. Todos juntos somos la voz de Diego. Gracias por no soltarme la mano".