Docentes al rojo vivo: proponen un aumento de hasta $119 mil para frenar la sangría salarial
Diputados opositores presentan un proyecto para declarar la Emergencia Salarial Educativa y compensar la pérdida del poder adquisitivo de los docentes tras la caída de inversión durante el gobierno de Milei. Incluye un fuerte refuerzo para infraestructura escolar.
Diputados de la oposición se plantaron en el Congreso con una propuesta que hace ruido: quieren declarar la Emergencia Salarial Educativa por cinco años y ponerle un techo de hasta $119.473 extra por mes a los sueldos de los docentes estatales de todo el país. La idea es compensar esa pérdida de plata que viene acumulándose desde la llegada del gobierno de Javier Milei, donde, según denuncian, los sueldos del magisterio se desplomaron un 19% en los últimos dos años.
En palabras de los legisladores, la educación vive una profunda crisis: no sólo bajó la inversión real casi un 48% respecto a años anteriores, sino que se la achicó al 0,82% del PBI para 2025, lo más bajo en veinte años. Además, el gobierno eliminó el famoso FONID, aquel fondo clave que complementaba el sueldo de los docentes y que ahora es un recuerdo olvidado, mientras ni siquiera se abre una discusión salarial nacional que ordene el salario. "El ajuste educativo no sólo lo sufre el sistema universitario, sino que la educación obligatoria la siente con la misma fuerza", señalaron.
Los impulsores también fustigan la contradicción oficial: "Declarar la educación como prioritaria en los papeles, pero desfinanciarla en los hechos, puede ser sólo un verso para mantener el control. Esto no es compromiso genuino con la calidad ni respeto por quien enseña".
El plan que proponen apunta a dos compensaciones: un Complemento Federal para todos los docentes, directivos y personal no docente por $52.269 mensuales, y una Compensación Federal extra de $67.204 para quienes trabajan en los barrios más vulnerables. ¿Y la plata? La quieren sacar del 1% de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que suele andar dando vueltas sin destino fijo.
Según explican, el dinero se destinaría automáticamente al salario de los docentes, evitando que en Nación se siga manejando discrecionalmente el fondo. Eso implicaría para las escuelas una mejora en el bolsillo de hasta $119.473 por cargo, entre marzo y diciembre.
Pero no queda ahí la cosa. También proponen agarrar los fondos no ejecutados del Tesoro Nacional 2025 –que llegan a un total de $740.500 millones– para ponerle pilas a la infraestructura escolar. El 75% iría a arreglos y mejoras para las escuelas públicas de nivel inicial, primario y secundario; el 25% a la educación técnica estatal. Son casi 44.460 escuelas en juego, con más de 7 millones de estudiantes y casi un millón de trabajadores afectados.
"Esta no es una propuesta más, es una herramienta urgente para recomponer ingresos y garantizar que nuestro sistema educativo funcione de verdad", destacaron.
Además, aclararon que el plan no aumenta impuestos ni toca la coparticipación, sino que reubica recursos ya existentes. En caliente, los diputados denunciaron: "La situación actual no es un accidente, es una decisión política donde el gobierno nacional mira para otro lado y traslada el problema a las provincias".
Nicolás Trotta, uno de los que empujan esta iniciativa, aseguró: "El Congreso tiene que ser el guardián del derecho a la educación. Un sistema sano depende de salarios dignos para quienes enseñan y acompañan en las escuelas".
Trotta también señaló que mientras el gobierno nacional suprime herramientas esenciales como el FONID y fija aumentos en cuotas que no alcanzan, esta propuesta representa un camino concreto para revivir los bolsillos de los docentes y salvar la educación pública.
La lista de diputados firmantes es larga y diversa, con representantes de todo el país y de varias fuerzas políticas: Natalia De la Sota, Miguel Ángel Pichetto, Guillermo Snopek, Marcela Pagano, Sebastián Galmarini, Esteban Paulón, entre otros, incluyendo a los sanjuaninos Jorge Chica y Cristian Andino.