Borgogno, la Difunta y el arco invencible: el ritual de fe detrás de su gran partido
Antes del encuentro con Defensa y Justicia, las cámaras mostraron a Matías Borgogno haciendo su particular ritual con la Difunta Correa. Luego, se lució en el arco de Platense, dejando en claro que su fe es parte clave de su rendimiento.
En el golpeado mundo del fútbol profesional, donde te exigís todo y no te podés relajar ni un cachito, cada jugador tiene su propia manía para bancar la presión. En el caso de Matías Borgogno, el compromiso va más allá de una simple costumbre: es pura devoción. Este arquero, que supo ganarse el cariño sanjuanino por su paso en San Martín y ahora defiende el arco de Platense en la Primera División, tiene un ritual que no se saltea ni loco.
Antes de enfrentar a Defensa y Justicia, la cámara oficial lo mostró acercándose a una imagen de la Difunta Correa, esa figura emblemática para muchos sanjuaninos y bonaerenses. Con mucha solemnidad, le tiró un poco de agua como ofrenda, demostrando que su garra también pasa por lo espiritual. La Difunta representa para miles un amparo en los momentos bravos, y para Matías es ese faro que lo conecta con su identidad y lo prepara para la batalla.
Después del minuto de silencio y fe, se prendió la luz en la cancha: el arquero boludo salió a volar, tapando todo lo que le tiraron. Fue un murallón en el arco, con reflejos filosos y una seguridad que tranquilizó a todo el equipo. Su actuación fue un golazo en sí misma, ratificando su gran paso en la élite del fútbol argentino.
Así, en un deporte donde las presiones no se toman vacaciones y los flashes están más calientes que una parrilla, la espiritualidad aparece como un oasis. Para Borgogno, ese ritual con la Difunta Correa es ese equilibrio justo antes del pitazo inicial. Porque, claro, a veces antes de tirarse de una punta a la otra hay que creer con toda el alma.