¡Un milagro en el basural: más de un palo en la basura y lo devolvieron sin pensarlo!
Dos recolectores municipales encontraron un millón de pesos en una bota entre residuos quemados y, sin dudar, lo devolvieron a su dueña. Un acto de integridad que conmovió a toda San Javier.
Gerardo Martinelli y Jorge Testolini, dos laburantes de la Municipalidad de San Javier, que está a 156 kilómetros al norte de la capital provincial de Santa Fe, se toparon con una historia que parece de novela. Mientras terminaban su día recogiendo basura, una mujer entró al basural hecha un manojo de nervios. Había tirado sin querer una bota vieja donde su abuela internada guardaba más de $1.000.000 para estudios médicos. ¡Una verdadera pesadilla!
Entre las bolsas chamuscadas por el fuego que usan para reducir residuos, los muchachos recordaron haber visto una bota casi destruida en su recorrido y decidieron buscarla. Y ahí estaba, intacta y con los billetes adentro. "Acá está la bota… y acá está el dinero", le dijo Martínelli a la emocionada mujer que no podía creerlo, mezclando lágrimas con risas nerviosas mientras contaba cada peso con mano temblorosa.
Lejos de hacer la gran avivada, estos tipos actuaron con una naturalidad que emociona. "No es mi plata; es de alguien que la perdió por error", contó Martinelli, y afirmó que, si pasara de nuevo, haría lo mismo sin dudar. La familia, agradecida hasta el alma, se acercó al otro día para saludarlos y reconocer su gesto. En un momento donde las malas noticias copan la escena, esta muestra de honestidad pura nos recuerda que los valores grandes no tienen que ver con la guita sino con elegir siempre el camino correcto.