Cristo Pobre se queda sin agua: "Queremos que OSSE tome cartas en el asunto"
Unos 150 vecinos del asentamiento Cristo Pobre, en Médano de Oro, denuncian cortes de agua desde que la planta puso en marcha. Tras un nuevo reclamo y un corte de calle, el agua volvió, pero advierten que la solución es solo tempora.
En pleno corazón del Médano de Oro, los vecinos del asentamiento Cristo Pobre no pueden más con la falta de agua potable, un mal que los acompaña desde que inauguraron la planta que debería abastecerlos. En una charla con Amanecidos, el programa de AMMil20, mostraron su cansancio y bronca ante los cortes que se repiten como un mal karma. "Lamentablemente, nunca hemos tenido una solución definitiva", contó una vecina con el alma en la voz.
Este lunes, el agua volvió a sus casas tras un reclamo con corte de calle incluido, pero el alivio es como un apaño: "Tenemos agua ahora, pero para nosotros esto es momentáneo. La solución definitiva sería que OSSE se hiciera cargo, para que cuando tengamos problemas tengamos a quién llamarle y nos escuchen", expresó con firmeza.
El descontento va más allá y apunta directo a la Unión Vecinal. La vecina no dudó en decir que su presidente, Hugo Narvaez, no atiende los pedidos: "Nunca nos ha atendido". La historia viene de lejos: en diciembre pasaron varios días de sequía y "nadie nos atendió", recordaron con impotencia.
En aquel entonces, el intendente metió mano y prometió mejorar la planta eléctrica. "Dijo que iba a hacer arreglos en el tablero y así lo hizo. Pusimos en evidencia el estado lamentable en que estaba todo. Van a anular el tablero y poner una bomba nueva. Para nosotros esto es muy importante", enfatizó la mujer.
La situación se calentó tanto que el lunes pasado, esa comunidad decidió cortar la calle para que el reclamo no caiga en saco roto. Después llegó Defensa Civil con camiones cisterna y un poco de agua a bordo. En Cristo Pobre viven unas 150 almas que exigen dejar atrás los parches y lograr un servicio estable y formal.
Ahora, el líquido vital volvió, pero la sensación es de espera tensa. La sangre sigue circulando, pero el agua amenaza con escaparse de las canillas una vez más.