¡Capos de verdad! Policías sanjuaninos que salvaron a una beba y marcaron la diferencia en varios hechos
En una ceremonia cargada de emoción en la Central de Policía, reconocieron a efectivos que actuaron con valentía y corazón en momentos críticos, destacándose el caso de una Ángel Guardián de dos años en Pocito.
En un acto muy sentido en la Sala de Conferencias de la Central de Policía, se homenajeó a varios policías de San Juan que pusieron el pecho en situaciones bravas de estos últimos días. La ceremonia tuvo la presencia del jefe de Policía, Comisario General Lic. Néstor Álvarez, y la subjefa, Comisario General Lic. Cintia Álamo, quienes entregaron diplomas que reconocen auténticas hazañas de nuestros guardianes del barrio.
El ambiente se llenó de emoción, con familiares orgullosos acompañando a aquellos que, sin pensarlo dos veces y en muchos casos estando de franco, saltaron al ruedo con rapidez, compromiso y un enorme corazón para ayudar a quienes más lo necesitaban.
Una verdadera proeza en Pocito
El martes 10 de febrero en el barrio Teresa de Calcuta, ocurrió una escena que puso los pelos de punta: una nena de apenas dos años sufrió una convulsión y empezó a ahogarse con su propio vómito. El pánico invadió a la familia, hasta que apareció la ángel de la guardia: la agente Karen Robledo, escribiente de la Unidad Operativa Teresa de Calcuta, quien sin dudar, le hizo maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) y logró estabilizar a la chiquita.
Luego, la trasladaron con urgencia en un patrullero del Comando Sur, que manejaban el oficial subinspector Sebastián Muñoz y el cabo Maximiliano Gómez, hasta el Centro de Salud René Favaloro. Allí, tras el primer auxilio, la nena quedó fuera de peligro, gracias a ángeles vestidos de uniforme que no aflojan nunca.
La rápida reacción, la templanza y la preparación de estos oficiales fueron cruciales para que esta historia no terminara en tragedia.
Otras acciones que dejaron huella esta semana
También se reconoció al agente Rodrigo Dochi, quien el jueves 5 de febrero en Capital, asistió con mucha paciencia a una mujer mayor que tenía problemas para bajar de un colectivo en la esquina de Avenida Libertador y Rioja. El gesto fue captado y viralizado, ganándose el cariño de toda la comunidad.
Por otro lado, el lunes 9 de febrero, el agente Gonzalo Delendati, de la Comisaría 5ª, estando de franco, detuvo a un joven de 19 años que se había metido a robar en una cancha de fútbol de Capital. El efectivo lo contuvo hasta que llegó la policía correspondiente, demostrando que el compromiso no se apaga fuera de horario.
También ese día, el agente Darío Soria acompañó a una nena de 8 años con una herida en la frente tras una caída en un comercio en Trinidad, abriéndole camino en el tránsito para llevarla rápido al Sanatorio Argentino. El papá de la pituca le agradeció públicamente, porque esos detalles cuentan cuando más se los necesita.
Más allá del deber: el alma de los uniformados
Desde la Jefatura resaltaron que estos reconocimientos buscan destacar esas acciones que reflejan el cariño y la responsabilidad diaria que tienen con nuestra gente. Son gestos que muchas veces superan la rutina y muestran el lado más humano bajo el uniforme.
En cada episodio, la rapidez para decidir y la sensibilidad para actuar hicieron la diferencia. Y en el Teresa de Calcuta, esa diferencia significó una vida salvada. De yapa, nos dejaron a todos conmovidos y orgullosos de estos héroes sanjuaninos.