Pullaro asegura un básico de $1.350.000 para la Policía y apacigua la crisis
El gobernador confirmó que ningún efectivo cobrará menos de ese monto y sumó adicionales que pueden superar los $2,1 millones. Los uniformados levantaron la medida de fuerza.
Después de casi cuarenta y ocho horas con la protesta latente en Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro se plantó firme y anunció que ningún policía ni agente del Servicio Penitenciario provincial va a llevar un salario básico inferior a $1.350.000. Este anuncio fue la gota que calmó los ánimos y logró que los manifestantes depusieran las concentraciones, que tenían su epicentro en la Jefatura Unidad Regional II de Rosario.
Fue en una conferencia de prensa bien calentita que Pullaro dio en el Salón Walsh de la Casa de Gobierno, acompañado por el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni. "Ningún hombre o mujer de la policía o el Servicio Penitenciario de Santa Fe va a percibir un sueldo inferior a $1.350.000", remarcó el gobernador, enfatizando que esta cifra incluye no solo a los efectivos de calle sino también a personal técnico, administrativo y del 911.
"Es un esfuerzo muy grande del gobierno provincial", reconoció Pullaro, quien no dudó en denunciar que "hubo mucha manipulación de las estadísticas" salariales que se difundieron, aclarando que actualmente los sueldos fluctúan entre $960.000 y $1.002.000. Además, detalló que con la garantía de canasta básica y aumento de CAP, ningún policía en funciones operativas bajará de $1.438.853.
Sin embargo, la cosa se pone más tentadora para quienes están en la calle: si un efectivo cumple tareas operativas en ciudades como Rosario, Santa Fe, Villa Gobernador Gálvez, Granadero Baigorria, Pérez o Santa Tomé, recibirá un plus de $500.000, totalizando cerca de $1.938.835. Y si además maneja el patrullero, el bolsillo se estira a $2.188.835 al mes desde febrero, con el salario correspondiente a marzo.
Estas medidas quedaron firmadas en un decreto por el propio gobernador y son la apuesta para superar esta crisis que tenía a toda la provincia en vilo. Pullaro destacó el descenso en hechos violentos durante su gestión —con solo 13 homicidios dolosos en lo que va del año, contra 60 hace tres años— y reconoció que las arcas provinciales y municipales están ajustadas, pero no escatimó en garantías para quienes cuidan a los santafesinos.
Para cerrar, el mandatario pidió que quede atrás la movida: "Creemos y entendemos que no hay ninguna razón para que siga habiendo una movilización pacífica fuera de la unidad regional". Protegió al jefe de Policía, Luis Maldonado, quien sufrió agresiones en una protesta y fue su acompañante durante la conferencia. También revirtió la suspensión de varios agentes, devolviéndoles armas y chalecos para volver al servicio.
En el tramo final, Pullaro no se guardó nada y denunció campañas falsas y manipulaciones: "Le han mentido mucho al personal que se ha esforzado", advirtió, señalando que muchos rumores y "fake news" intentaron desvirtuar la realidad. "Me pusieron carteles que decían "Pullaro asesino de policías", a mí, que puse la cara como nadie por la Policía de Santa Fe", sostuvo con firmeza.
Finalmente, advirtió que detrás de la movida hay intereses que buscan desgastar la política de seguridad, pero aseguró que no permitirá que ese juego peligroso dañe el vínculo entre las fuerzas y el gobierno. "Nuestra prioridad es la seguridad de los santafesinos y santafesinas, especialmente de los rosarinos y rosarinas", concluyó con convicción.