Adiós a los celulares truchos en el Penal de Chimbas: llega la era de los inhibidores
El Servicio Penitenciario de San Juan arranca con pruebas de inhibidores de señal y prepara un sistema de teléfonos fijos controlados para cortar las estafas y extorsiones desde adentro del penal.
Desde el corazón del Servicio Penitenciario de San Juan, la directiva está dispuesta a terminar con la joda de los celulares clandestinos dentro de Penal de Chimbas. A las autoridades no les quedó otra que meter mano con tecnología de punta y poner en marcha un plan que suena a pesadilla para los que hacen negocio con los móviles prohibidos.
El director Carlos Suárez no anduvo con vueltas y contó que, durante el primer semestre del año, le van a meter mano a la señal con pruebas controladas de inhibidores. Y ojo, no es cualquier chirimbolo: esta nueva tecnología juega en las grandes ligas, porque puede apuntar justo al blanco sin molestar a los vecinos de alrededor, algo que con los intentos anteriores era un verdadero lío.
Los especialistas ya están estudiando qué aparatitos bancan mejor la estructura del penal sin que la administración ni la seguridad se pongan de mal humor. La idea es ir probando con criterio, sector por sector, desde pabellones hasta grupos de celdas. No va a ser un corte generalizado de la señal, sino un trabajo quirúrgico con equipos fijos y móviles posicionados estratégicamente.
Además, en paralelo, hay un remozado sistema en carpeta: una telefonía fija controlada y bien registrada para que los internos puedan charlar con sus familias sin que se escape ningún gusano o estafador. Los teléfonos van a estar en la entrada de los pabellones, bajo el ojo vigilante del personal y con horarios para evitar jaleos.
Desde la cúpula del penal aseguran que esta movida no sólo apunta a frenarle la mano a los celulares no autorizados, sino también a poner orden en las comunicaciones internas, haciendo el sistema más justo y seguro para todos los que están dentro del Servicio Penitenciario Provincial.