Bento quiere zafar con 5 años y pedir prisión domiciliaria para cuidar a su hijo
La defensa del ex juez federal mendocino pidió la pena mínima y que la cumpla en su casa, argumentando la situación especial de su hijo.
Se viene el final del juicio contra Walter Bento, el ex juez federal de Mendoza que está en el ojo de la tormenta. Con la Fiscalía reclamando 18 años de cárcel por delitos graves, los abogados de Bento no se achicaron y pidieron que la condena se reduzca a la mínima: 5 años. Pero eso no es todo, también solicitaron que la pena la cumpla en prisión domiciliaria, una jugada que no es nueva pero que ahora se hace más jugosa porque el veredicto de culpabilidad ya está firme.
Los defensores pusieron todas las cartas sobre la mesa. Resaltaron que Bento siempre estuvo a derecho, presentándose cuando lo llamaron y entregándose solo cuando perdió la inmunidad judicial. Felipe Salvarezza, el abogado, enumeró los numerosos incidentes durante el proceso y remarcó que su cliente nunca esquivó las órdenes del tribunal.
Pero la pelea más fuerte está en la cuestión familiar: Bento necesita estar con su hijo Facundo, quien tiene discapacidad y cuya situación se agravó con la detención de su papá. "Se dan todos los requisitos para que el cumplimiento sea en prisión domiciliaria. Todos", soltó Salvarezza, subrayando que "Facundo no va a ir a vivir a la cárcel, aunque quieran decomisar la casa" donde viven.
Mientras tanto, el Ministerio Público Fiscal no baja el pulgar y pidió nada menos que 18 años por enriquecimiento ilícito, cohecho y lavado de activos. Los defensores consideran esta acusación exagerada y piden que se tengan en cuenta atenuantes que justifiquen bajar la penas a 5 años, porque Bento, según sostienen, ya está fuera de juego para ejercer cargos judiciales y no podría reincidir en los delitos que se le atribuyen.
En la misma línea, rechazaron la multimillonaria multa y el decomiso de bienes, que incluye la casa familiar donde vive Facundo. Para ellos, estos pedidos no son más que una forma de mortificar a la familia Bento y hacerles pasar un mal rato. Así las cosas, se espera que el Tribunal decida qué camino toma esta historia de poder, justicia y un drama familiar en Mendoza.