¡Qué locura! Abuelos dejaron a su nieto encerrado en una camioneta para ir de compras
Un nene de dos años quedó atrapado en una camioneta cerrada a pleno sol en Pilar, con más de 36 grados de calor. La policía tuvo que romper el vidrio para salvarlo.
En Pilar, una tarde que más bien parecía un horno con los termómetros marcando casi 37 grados, se vivió una escena que puso los pelos de punta a todos. Un pibe de apenas dos años fue dejado solo, encerrado en un Renault Orochen bordó, en el estacionamiento del Paseo Champagnat, sin una ventana abierta para que corriera un poquito de aire.
Los transeúntes, alertados por los sollozos del chico, intentaron abrir el vehículo sin suerte y enseguida pidieron ayuda a un sargento del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) que estaba trabajando por ahí. "Parece que lo habían dejado durmiendo y recién se despertó", contó con preocupación alguien que grababa la escena.
Con las lágrimas brotando del pequeño y el calor apretando, el policía agarró y empezó a pegarle golpes al vidrio trasero de la ventana izquierda, hasta que logró romperla. Rápido, metió la mano, abrió la puerta y empezó a llamar al nene: "Vení, vení con la policía". El gurí no dudó ni un segundo y lo abrazó con toda la confianza del mundo.
"Nos acercamos y lo menos que nos esperábamos era encontrarlo ahí adentro", reflexionó quien registraba la dramática situación. Aliviado, el chiquito salió del auto y quedó a salvo afuera, donde lo acomodaron en la caja de la camioneta mientras llegaban los médicos para revisarlo.
Por último, los abuelos, un hombre de 44 años y una mujer de 45, aparecieron diciendo que lo habían dejado un ratito para hacer compras, aunque se pasaron un montón del tiempo que pensaban durar. Una irresponsabilidad que pudo terminar en tragedia, pero que gracias a la rápida intervención policial, por suerte, no pasó a mayores.