Se puso en marcha un convenio clave para darle un vuelco al riego en Calingasta
Se firmó un acuerdo entre el Gobierno de San Juan y Glencore Pachón para encarar obras fundamentales que optimizarán el riego, ahorrarán agua y cuidarán la infraestructura hídrica que apuntala a miles de hectáreas agrícolas en Calingasta.
El Gobierno de San Juan, a través del Ministerio de Minería y el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía, selló un acuerdo con la empresa Glencore Pachón S.A. para avanzar en obras vitales que mejorarán el sistema de riego en el departamento Calingasta, con la mira puesta en un uso más eficiente del agua destinada a la producción agrícola.
Este convenio oficializa la construcción de cuatro estructuras prioritarias, específicamente desarenadores, que le darán un respiro a los productores que riegan unas 3.300 hectáreas en las zonas sur y centro del departamento. Forma parte de un plan integral para fortalecer la red de riego y cuidar más que nunca este recurso imprescindible para la tierra.
Las primeras atenciones incluyen: comparto y desarenador en el canal Cano–Castillo–Galdame, más otras tres obras similares en el canal Cano–Castillo, todas destinadas a sacar chapas y evitar que los sedimentos hagan desastre en los canales. La idea es poner manos a la obra en marzo, marcando el inicio de un total de once pasos para darle un salto de calidad al riego local.
Previo a este acuerdo, la empresa realizó exhaustivos estudios técnicos que delimitaron las intervenciones más urgentes, ratificando el compromiso de ejecutar esta primera tanda con la premisa de cuidar el agua y la infraestructura productiva.
Este trabajo conjunto entre el sector público y privado se enmarca en la política de Estado del Gobierno de San Juan, que apuesta a potenciar la producción local y a manejar con responsabilidad el recurso hídrico en zonas cruciales como Calingasta.
El valle de Calingasta, cerrado por su geografía, suele padecer fenómenos de lluvia intensa que alteran el normal funcionamiento de los canales de riego. La acumulación de sedimentos bloquea y hasta daña esta red vital para los productores, dificultando que el agua llegue donde tiene que llegar.
Por eso, la instalación de desarenadores será un alivio gigante: servirá para limpiar el agua que entra al sistema, impedir que los sólidos tapen los canales y garantizar un servicio más seguro y efectivo. Menos esfuerzo en mantenimiento, menos pérdidas de agua y más agua que rinde para los productores de la zona, en un movimiento que promete cuidar y darle futuro a la producción agrícola sanjuanina.