¡Se armó la guerra por la guita! Wanda Nara pone bajo la lupa a Mauro Icardi y su deuda con las hijas
La empresaria no se guardó nada y salió a contar cuánto le debe el jugador por la manutención de Francesca e Isabella. Además, reveló el exorbitante costo del colegio y la atención médica de las chicas.
En un nuevo round de la pelea que ya se volvió casi cotidiana, Wanda Nara tiró la posta y no dejó títere con cabeza. La conductora y empresaria hizo público el panorama económico que le toca bancar sola por la manutención de sus hijas, Francesca e Isabella, y la bomba estalló: el delantero Mauro Icardi acumula una deuda de 600 mil dólares que todavía no se dignó a saldar.
En un mano a mano con Marina Calabró para el programa DDM, Wanda reveló que el goleador apenas cubre un mísero 3% de su salario para los gastos de las pibas y fulminó a sus abogadas: "Las abogadas están cobrando la misma cantidad de dinero que a Francesca y a Isabella el padre no les está pagando". ¡Un verdadero escándalo!
Recordó además el acuerdo económico post divorcio, cerrado allá en Italia y bien parejo, con reparto 50 y 50. "Si él tiene algún reclamo, que lo haga allá", sentenció sin vueltas. Pero lo que terminó de prender el ventilador fueron los números que Wanda dejó en claro sobre el colegio: este año se dejó en el establecimiento educativo nada menos que 120 mil dólares, que a nuestros pesos viene siendo una cifra fuera de lo común, más de 17 millones para la billetera. En comparación, el crack pagaba en Turquía medio millón de dólares por la educación de sus tres varones. ¡Una gran diferencia!
No quedó afuera la atención médica, un tema delicado para Wanda, que afronta un tratamiento contra la leucemia con un plan de medicina prepaga de alta gama. Sin embargo, solo Icardi se hace cargo de lo que corresponde por las chicas, nada más. "No puedo esperar que la justicia o él resuelvan porque hay medicación que no se posterga", advirtió con firmeza.
Para rematar, volvió a apuntar directo a la representación legal del futbolista, calificando como "una vergüenza" que sus abogadas cobren 30 mil dólares mientras él sigue siendo un deudor alimentario. Para completar el cuadro, advirtió que las consecuencias están a la vuelta de la esquina: su casa en la isla de Nordelta ya está embargada, y podría ir a remate si la deuda no se pone al día. ¡Acá no afloja nadie!