Comerciante sanjuanino no se queda callado: apunta a Caputo y Adorni y grita por el comercio local
Marcelo Quiroga, de Comerciantes Unidos de San Juan, lanzó una carta abierta poniendo el dedo en la llaga: advierte sobre la caída del consumo, el cierre de PyMEs y reclama condiciones justas para que el comercio local sobreviva, frente a recientes declaraciones de funcionarios nacionales.
En pleno revuelo nacional por la apertura indiscriminada de importaciones, Marcelo Quiroga, un comerciante bien de acá, del corazón sanjuanino, salió a bancar a los suyos y no se guardó nada en una carta abierta dirigida a Luis Caputo y Manuel Adorni. Mientras el ministro de Economía confesó que jamás compró ropa en el país y el vocero presidencial cuestionó los márgenes de ganancia del comercio local, Quiroga respondió con toda la garra que caracteriza al sanjuanino que pone el cuerpo al laburo diario.
"Desde el corazón productivo de San Juan, los comerciantes y PyMEs locales alzamos la voz ante las desafortunadas declaraciones que naturalizan comprar afuera mientras el mostrador argentino se queda sin vida", empezó la carta que recorrió todos los barrios. Para él, escuchar a altos funcionarios jactarse de que un jean nacional cuesta 100 dólares y afuera sale 25 es una burla y una falta de sensibilidad tremenda.
En su relato contundente, explicó que el jean no es caro porque al comerciante le gusta, sino porque el Estado carga con impuestos impagables, costos laborales y una maraña burocrática que hace imposible sostener los puestos de trabajo. "Decir que no se pierden empleos mientras las persianas de las PyMEs se van bajando es una locura que lastima de verdad", afirmó, con voz auténtica.
El referente remarcó que el comercio local es el motor de empleo genuino en San Juan y todo el país. "Si el comercio muere, muere el pueblo", lanzó, pidiendo mesa de igualdad para competir, no una apertura indiscriminada antes de aliviar la presión tributaria y achicar costos.
Para cerrar, invitó a los funcionarios a que dejen los despachos y se den una vuelta por los centros comerciales sanjuaninos, donde la caída del consumo es moneda corriente, pero también donde se paga sueldos y se sostiene el futuro de todos. Porque, en definitiva, defender lo nuestro es defender la soberanía y el destino de los argentinos.