Gendarmes descubrieron petroglifos y morteros ancestrales en el norte sanjuanino
Mientras patrullaban en Las Flores y Angualasto, efectivos de Gendarmería dieron con valiosos restos que pertenecen a las culturas originarias Huarpe y Diaguita, revelando fragmentos de nuestro pasado prehispánico.
En medio de recorridas de rutina, los gendarmes de la provincia de San Juan dieron con un tesoro cultural que no estaba en sus planes. En la zona norte, durante un patrullaje en la localidad de Las Flores, departamento Iglesia, el personal de la Sección "Las Flores", parte del Escuadrón 25 "Jáchal", detectó pinturas rupestres sobre la Ruta Nacional N°150. Estos petroglifos, manifestaciones artísticas de los pueblos originarios, son un testimonio palpable de las culturas que marcaron la historia de la región cordillerana.
Con profesionalismo y respeto, los uniformados se comunicaron de inmediato con el Área Técnica Arqueológica de la Dirección de Patrimonio Cultural de San Juan, que ordenó georreferenciar la zona para asegurar un registro formal y proteger este valioso hallazgo.
Pero no quedó ahí la cosa: en otro operativo, esta vez en la localidad de Angualasto, los integrantes del Grupo Especial de Alta Montaña (GEAM) y la Sección local dieron con una conana y dos piedras morteros, junto a sus manos de piedra, objetos esenciales para las antiguas comunidades indígenas de las culturas Huarpe y Diaguita.
Estas piezas, usadas para moler alimentos, son verdaderos vestigios que nos conectan con la vida diaria de quienes habitaron estas tierras hace siglos. La Dirección de Patrimonio Cultural tomó cartas en el asunto para georreferenciar y relevar técnicamente estos objetos, asegurando su conservación como patrimonio histórico de todos los argentinos.
Así, gracias a la mirada atenta y el compromiso de estos gendarmes, estas huellas del pasado vuelven a salir a la luz para recordarnos la riqueza cultural que nos rodea y la importancia de protegerla con tanto fervor como las bellezas naturales de San Juan.