Milei mete a la Argentina en la danza de minerales críticos con EEUU en plena pulseada con China
El canciller Pablo Quirno puso a la Argentina al lado de Estados Unidos en una cumbre clave, buscando sacarle rédito al conflicto con China en el negocio de minerales estratégicos.
Este miércoles, en Washington, se armó un cónclave mundial sobre minerales críticos que tuvo un mensaje bien claro: achicarle terreno a China en un mercado vital para la seguridad y la economía global. Ahí estuvo el canciller Pablo Quirno, marcando el rumbo del gobierno de Javier Milei en un foro con niveles políticos y económicos de primera.
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores confirmaron que se selló un acuerdo con Estados Unidos para darle una patada al tablero minero, buscando un "suministro seguro, resiliente y competitivo". La movida quiere apuntalar cadenas de valor sólidas, atraer inversiones de largo aliento y responder a la suba constante de la demanda global ligada a tecnologías emergentes.
Pero ojo, que este acuerdo no es cuento: en 2025, las exportaciones mineras argentinas rompieron récord y llegaron a u$s6.037 millones, con un salto cercano al 30% respecto al año anterior, todo gracias a un clima más amigable para la inversión.
La cumbre, organizada por el secretario de Estado Marco Rubio, forma parte de una movida encabezada por el ex presidente Donald Trump para limitar el avance chino en estas materias primas. Con figuras como el vicepresidente J.D. Vance abriendo el fuego y el secretario del Tesoro Scott Bessent cerrando, queda claro que la Casa Blanca pone toda la carne al asador.
Mientras se espera que se debata en el Congreso la tan hablada Ley de Glaciares, Milei aprovecha este impulso para conquistar inversores: tendrá una charla con empresarios en Miami y disertará en el Council of the Americas el 10 de febrero. Además, pateará la puerta de Mar-a-Lago para la Gala Prosperidad Hispana, nada menos que en la mansión de Trump.
No estará solo: el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se perfila a romperla en Arabia Saudita, participando como orador principal en la AlUla Conferencia sobre Mercados de Economías Emergentes (ACEME). Luego, sumará fuerzas con la comitiva presidencial en Estados Unidos.
Los minerales críticos –como las tierras raras, esenciales para todo desde aviones hasta celulares y autos eléctricos– son la joyita de la corona en esta pulseada. Estados Unidos depende 100% de importaciones para al menos una docena de estos elementos, y China domina tanto la extracción como el procesamiento. Ese combo es una sorpresa que pone en alerta a Washington y sus estrategias de seguridad nacional.
Argentina no está de casualidad en esta película: formamos parte del selecto grupo con potencial en minerales clave, especialmente litio, vital para la transición energética y la tecnología. Antes del encuentro, Quirno se juntó con el subsecretario Christopher Landau para examinar el tablero global y cómo frenar la influencia de Beijing.
Desde Washington se valoró la "importancia estratégica" de cooperar con nuestro país, con promesas firmes para impulsar los lazos económicos y energéticos. Para el gobierno, esta movida es la chance de dejar huella en un mercado que combina plata, geopolítica y tecnología, justo cuando la gestión de Milei busca atraer inversiones y redefinir alianzas.
Con la firma del "Corolario Trump" a la Doctrina Monroe y nuevas órdenes ejecutivas de defensa, Estados Unidos recalca su interés en frenar actores externos, sobre todo China, en América Latina. La creación reciente de Project Vault, con casi u$s11.700 millones en fondos públicos y privados para asegurar el abastecimiento de minerales críticos, es la cereza del postre en esta ofensiva.
La cumbre podría sellar un acuerdo marco para coordinar políticas y fortalecer cadenas de suministro que enfrenten el dominio chino. Más allá del protocolo, esta movida confirma que los minerales críticos son el terreno donde se juega una gran parte del poder mundial. El desafío para Argentina será convertir esta oportunidad en inversión real, desarrollo concreto y un lugar con peso en la economía del siglo XXI.