La Justicia sanjuanina le bajó la persiana al cura Bustos: quedó firme la condena de 10 años por abuso sexual
El máximo tribunal provincial desestimó el último recurso de la defensa y ratificó la pena de prisión efectiva contra el sacerdote condenado por abuso sexual agravado.
La resolución ya no tiene vuelta atrás: la condena contra el cura Walter Bustos quedó sellada y firme en suelo sanjuanino. La Corte de Justicia de San Juan avaló la pena de 10 años de prisión efectiva por abuso sexual agravado, aprovechando su condición de ministro de culto, cerrando así un capítulo judicial que tuvo más vueltas que montaña rusa en estos últimos tiempos.
El fallo, que lleva la firma de los jueces Juan José Victoria, Guillermo De Sanctis y Marcelo Lima, fue dictado a fines de diciembre pero recién notificado oficialmente este martes. El tribunal no dio lugar al reclamo de la defensa, que quiso apelar por última vez, y sostuvo la sentencia confirmada en abril de 2025 tras una revisión obligatoria.
Todo se inició en 2017, cuando se denunciaron los hechos en la casa parroquial de Valle Fértil. Desde entonces, este expediente transitó un camino sinuoso, con fallos que iban y venían y decisiones polémicas. Inclusive, a principios de 2024, Bustos había salido a flote gracias al beneficio de la duda en un fallo dividido, pero esa tranquilidad duró poco: en octubre de ese año un tribunal de impugnación le sentenció una década tras las rejas.
En esta última jugada, la Corte provincial fue implacable con la defensa, apuntando contra sus errores técnicos y formales. Según el tribunal, los abogados no presentaron copias esenciales para el análisis del recurso de casación ya previamente rechazado, un requisito clave para habilitar el trámite. También se equivocaron al dirigir el recurso contra una sentencia que ya no estaba vigente, pasando por alto lo más básico, lo que para los magistrados fue una maniobra "mal orientada" y con fallas técnicas evidentes.
Aunque los jueces intentaron facilitar el camino pidiendo actuaciones de oficio para no ser demasiado rigurosos, las inconsistencias terminaron por cerrar la puerta del recurso.
Ahora, a Bustos sólo le queda la opción de intentar un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, un camino complejo y con pocas chances, sobre todo cuando la defensa arrastra errores procesales previos.
Mientras tanto, la justicia provincial deberá avanzar con la unificación de esta condena de 10 años con otra más vieja de 3 años que el sacerdote recibió en 2024 por causas similares, pintando un panorama judicial bien negro para éste.