Sacudón judicial en San Juan: el fiscal Baigorrí mueve tres piezas clave
El flamante fiscal general, Guillermo Baigorrí, ordenó un reacomodamiento en las Unidades Fiscales de Investigación, modificando los cargos de tres fiscales coordinadores para renovarle el pulso al Ministerio Público.
Guillermo Baigorrí, el nuevo capo al frente de la Suprema Corte, no se anduvo con vueltas y decidió dar un golpe de timón en el equipo fiscal: cambió a tres de sus fiscales coordinadores, girándolos hacia nuevas Unidades Fiscales de Investigación (UFI).
La movida comenzó esta mañana, cuando Baigorrí le comunicó a Francisco Micheltorena que dejará su rol de coordinador en Delitos Especiales para ponerse al frente de Flagrancia junto a Virginia Brancia. Por su parte, Alberto Martínez dejará esa unidad para sumarse a CAVIG con Claudia Ruiz Carignano, mientras que Roberto Ginsberg desembarcará en Delitos Especiales acompañando a Iván Grassi.
Fuentes confiables del ámbito judicial contaron que estos ajustes recién se harán efectivos el próximo viernes, marcando así un antes y un después en la dinámica de trabajo del Ministerio Público.
La cuestión no sorprende mucho: Baigorrí ya había mostrado su mano izquierda (o derecha, según se vea) en diciembre con traslados clave, como el paso de Francisco Pizarro a Delitos Especiales y el de Adrián Riveros a la UFI Genérica, tras cerrar la Unidad de Soluciones Alternativas (USA), una estructura impulsada por la gestión anterior y que esta administración optó por desarmar.
Así las cosas, el fiscal general busca reordenar el tablero y meterle una vuelta fresca al Ministerio Público, en una jugada que todos en la Justicia de San Juan estarán mirando con lupa.