Rivadavia se viste de tormenta: más de 1.200 sanjuaninos recibieron ayuda tras el temporal
Las lluvias implacables del 23 de enero dejaron un panorama complicado en Rivadavia, sobre todo en La Bebida, donde familias enteras fueron evacuadas. El municipio no afloja y sigue firme acompañando a los vecinos.
Rivadavia fue uno de los departamentos que más sufrió cuando el clima se descontroló a fines de enero. Las precipitaciones no dieron tregua y causaron anegamientos que complicaron la vida de cientos, sobre todo en el barrio La Bebida. Las casas no aguantaron y hubo que evacuar a decenas de familias, algo que desde el municipio calificaron como una situación pocas veces vista.
La directora de Acción Social, Natacha Torres, sacó cuentas y no se anduvo con vueltas: "Rivadavia atravesó un momento muy difícil". Contó que la lluvia empezó el 23 de enero y aceleró todo para peor, transformando la jornada en un verdadero desafío para quienes salieron a enfrentar el agua con lo puesto. "La situación se puso complicada y desde la municipalidad actuamos de manera inmediata, acompañando a las familias que estaban en una situación crítica", explicó.
El foco de la tormenta fue la inundación que dejó las calles bajo agua, especialmente en La Bebida, donde hubo más damnificados que en el resto del departamento. Esa misma noche, en un operativo que fue puro trabajo comunitario, evacuaron mujeres, gurises, embarazadas y un abuelo, sin dejar a nadie afuera.
En total, más de 1.200 personas recibieron asistencia por parte del municipio, siendo trasladadas al RIM 22, que se transformó en un refugio temporal y en el hombro amigo que tanta falta hacía en esos días de desvelo. Torres resaltó el esfuerzo conjunto con el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano, que facilitó la coordinación y el acompañamiento a los que eligieron quedarse en sus hogares.
"Pudimos trabajar en conjunto y seguimos asistiendo; no hemos parado hasta que los vecinos puedan volver a sus viviendas", afirmó con toda la garra. Aclaró además que esta inundación fue algo novedoso para ella: "Es la primera vez, en mi función, que tenemos un tipo de inundación así".
Los evacuados estuvieron entre dos y tres días fuera de casa, aunque algunos duraron más por los daños, principalmente en los techos, que complicaron su vuelta. Por eso, desde el municipio avisaron que quienes necesiten arreglar sus casas deben pasar por la comuna para pedir una mano.
Ahora, el equipo de Acción Social espera en el barrio y responde al llamado de los vecinos. "Visitamos el lugar cuando el vecino lo solicita, hacemos la asistencia y de forma inmediata se le brinda el material necesario para la casa, en caso de que lo necesiten", cerró Torres, mostrando que la ayuda sigue firme y cercana, como un abrazo en medio del temporal.