¡Todo en juego! Rio Tinto y Glencore atraviesan el momento decisivo para una fusión millonaria
Con el 5 de febrero a la vuelta de la esquina, la negociación entre los gigantes mineros sigue sin definirse y el mercado apuesta a una prórroga para estirar las charlas.
Se viene un pulso de aquellos en el mundo de la minería con Rio Tinto y Glencore jugándose la carta final para cerrar una fusión que podría hacer historia. La fecha tope, el 5 de febrero, se acerca al trotecito y todavía no hay señales claras de un acuerdo cerrado.
En los pasillos del sector aseguran que lo más probable es que pidan una extensión para seguir charlando, pero ojo, eso no significa que la unión vaya para adelante sí o sí. Según contó The Australian Financial Review, la jugada más lógica para Rio Tinto sería solicitar permiso para que el reloj no los apure y evitar tener que salir del juego sin ni siquiera dar pelea.
Las tratativas pasaron por momentos de mucha actividad y otros de calma tensa, mostrando que convencer a estos titanes no es tarea sencilla. Una prolongación de la charla podría ser un signo de que no se topan con problemas insalvables, aunque tampoco garantiza un "sí, acepto". Ya hubo casos parecidos con otras mega fusiones que quedaron trunco, como BHP y Anglo American, así que esto promete ser un thriller.
Mientras tanto, el mundo financiero se mueve rápido: Glencore estaría a punto de elegir a Citigroup como su banca de confianza para negociar y poner toda la carne al asador. Por su lado, Rio Tinto no se queda atrás y tiene en cancha a pesos pesados como J.P. Morgan, Evercore y Macquarie, con honorarios que superarían cómodamente los u$s100 millones. Estos números reflejan la magnitud del golpe que se está gestando.
Un dato que no pasa desapercibido es el peso del cobre, esa joyita cada vez más buscada gracias al auge de la electrificación y las energías renovables. Los proyectos de Glencore relacionados a este metal son la cereza del postre para Rio Tinto, que sabe que en esta pulseada estratégica hay mucho en juego. Proyecciones serias marcan que la demanda de cobre podría crecer un 24% hasta 2035, un dato que alimenta el apetito de todos los grandes del rubro.
Con el calendario avanzando y el reloj corriendo, todo el mercado agarra aire y espera la jugada final: ¿Irán hasta el último minuto o pedirán un poco más de tiempo para definir el futuro de esta alianza que tiene a la minería global en vilo?