La Ruta 141 a todo o nada: cortan el paso para meter mano tras el quilombo del temporal
Después de que la lluvia hiciera estragos en la Ruta Nacional 141, habilitaron el paso solo hasta la tarde. Desde las 19, cierre total entre Bermejo y Marayes para arreglos urgentes, con la Gendarmería y Vialidad Nacional controlando el panorama.
La Ruta Nacional 141 volvió a abrirse recién esta mañana, pero ojo, que es una habilitación en modo provisoria nomás, después de que el agua hiciera un desastre tremendo en varios puntos de San Juan. A las 19, chau paso: cortar todo por completo para ponerse a laburar en serio y evitar más quilombos sobre la cinta asfáltica.
Vialidad Nacional Distrito San Juan tiró el parte de guerra: la ruta está hecha un fósforo, con socavones profundos, badenes levantados, banquinas desmoronadas y mucha tierra soltando en varios sectores. Un verdadero peligro para cualquiera que se aventure en la zona, por eso durante el día se deja pasar solo bajo lupa y con precaución al mango.
El corte total arranca esta noche desde las 19 y va hasta las 7 del martes 3 de febrero, abarcando el tramo entre Bermejo y Marayes. Nada de excusas: no pasa ni una rueda de colectivos, camiones o autos particulares. La movida salió en conjunto entre Vialidad Nacional, Gendarmería Nacional y el Gobierno provincial.
En el lugar hay una firme presencia de la Gendarmería que no afloja ni un minuto, cuidando que nadie se mande alguna macana y evitando que pase cualquier vehículo por el terreno delicadísimo. Mientras tanto, los trabajadores viales hacen de todo: evaluaciones, mantenimiento y todo lo que haga falta para poner la calzada a punto y empezar con las obras grandes.
La tormenta no solo afectó el asfalto: postes de alta tensión también saccudidos y caídos, tienen una cuadrilla jugándose para dejar todo en orden.
Desde las autoridades insisten con el mensaje clave: mejor no pasar por ahí, respetar todo lo que diga la cartelería y las indicaciones de quien está en la ruta. Reprogramar viajes, mirar los canales oficiales antes de salir, y sobre todo, proteger la vida propia y ajena ante un escenario todavía complicado, tanto por el clima como por el estado de la ruta.