Las razones detrás de la liberación de Ramón Gómez, el imputado por abuso sexual en Caucete
La Justicia decidió liberarlo pese a la grave denuncia en su contra. Sin antecedentes ni riesgo procesal, seguirá bajo severas condiciones mientras avanza la causa.
Ramón Antonio Gómez, acusado de una presunta violación cometida en Caucete, acaba de quedar en libertad, aunque eso no significa que el caso se haya cerrado ni que la denuncia haya sido desestimada. El expediente sigue adelante y, si su culpa se confirma, podría enfrentar una condena en serio.
Los jueces basaron su fallo en elementos procesales concretos: Gómez no tiene prontuario, vive en un domicilio fijo y arraigado en la provincia, y no hay indicios de que intente fugarse o entorpecer la investigación, según comentaron desde el Ministerio Público Fiscal. Por eso mismo, la Fiscalía no pidió que se mantuviera preso.
Un tema que generó mucho revuelo fue su condición de retraso madurativo. Pero la Justicia fue clara: ese dato no pesó en la decisión de darle la libertad. Un psiquiatra judicial evaluó a Gómez y confirmó que comprende la gravedad de sus actos, lo que lo hace imputable sin discusiones.
Al principio, hubo dudas sobre si podía ser juzgado penalmente por esa razón, pero los peritos descartaron esa posibilidad. La discapacidad no es una excusa automática ni cambia el modo en que la Justicia tratará el caso, remarcaron desde la Fiscalía.
Durante la audiencia de este jueves, la Fiscalía pidió establecer una Investigación Penal Preparatoria de seis meses. Aunque no solicitó la detención, la jueza Ana Carolina Parra dispuso duras restricciones para proteger a la denunciante y asegurar que el proceso avance sin trabas: Gómez no puede acercarse ni comunicarse con la víctima por seis meses ni con testigos por tres meses, ni en persona ni por redes o mensajes. Además, deberá presentarse cada 15 días en la Comisaría 9° y tiene prohibido salir de la provincia sin permiso del juzgado.
Según la denuncia, el hecho tuvo lugar durante una reunión en una casa de Caucete, entre la noche del 23 y la madrugada del 24 de enero. La joven, que conocía a Gómez desde hacía dos años, contó que mientras compartían bebidas notó algo extraño en su vaso y se sintió mal, por lo que se acostó a descansar. Al despertar horas después, lo encontró abusando de ella. Luego, sufrió presiones para no denunciar lo ocurrido.